EE.UU. derriba drones iraníes mientras ambas partes celebran avances en negociaciones de paz

Los ataques israelíes en Líbano han causado más de 3.700 muertos desde que Hezbolá atacó territorio israelí el 2 de marzo en apoyo a Irán.
La paz nunca ha estado tan cerca, pero ambos lados leen acuerdos completamente distintos
Mientras diplomáticos celebran avances, las versiones iraní y estadounidense del texto divergen radicalmente en puntos clave.

En el estrecho de Ormuz, donde el petróleo del mundo toma su camino hacia los mercados, fuerzas estadounidenses derribaron drones iraníes mientras diplomáticos de tres naciones proclamaban que la paz nunca había estado tan cerca. Es una imagen que condensa la paradoja de este momento: la guerra y la negociación coexisten en el mismo amanecer, sostenidas por la misma tensión que pretenden resolver. El acuerdo que todos anuncian aún no existe en una sola versión compartida, y la distancia entre lo que Teherán y Washington dicen haber acordado revela que la paz, por ahora, es todavía un deseo con forma de borrador.

  • Mientras diplomáticos celebraban avances, el ejército estadounidense derribaba drones iraníes sobre el estrecho de Ormuz, recordando que la guerra no espera a los negociadores.
  • Irán, EE.UU. y Pakistán cifran en un 80-85% la probabilidad de un acuerdo, pero las versiones que circulan desde Teherán y Washington se contradicen en puntos fundamentales como el programa nuclear y el control de Ormuz.
  • Trump acusó públicamente a Irán de filtrar términos falsos a la prensa, elevando la tensión retórica justo cuando el texto del acuerdo debería estar convergiendo.
  • Más de 3.700 muertos en Líbano pesan sobre las negociaciones, con Hezbolá y el futuro del país como exigencia iraní que Washington ha tenido que incorporar al borrador.
  • Los mercados ya apostaron por la paz —el barril de petróleo cayó por debajo de los noventa dólares— pero la firma sigue siendo esquiva, con Suiza ofrecida como sede y Teherán prefiriendo rubricar a distancia.

El sábado por la mañana, el Comando Central estadounidense anunció el derribo de varios drones iraníes sobre el estrecho de Ormuz, donde transitaba tráfico mercante sin interrupciones. La operación ocurrió horas después de que Irán, EE.UU. y Pakistán expresaran un optimismo inusual sobre un posible acuerdo de paz. El canciller iraní Araqchi dijo que el texto podría firmarse en días; el primer ministro paquistaní Sharif, mediador principal, afirmó que la paz nunca había estado tan cerca; y un alto funcionario estadounidense estimó en 80-85% la probabilidad de alcanzar un compromiso que abriera sesenta días de negociaciones técnicas.

Sin embargo, las versiones del acuerdo divergían profundamente. Teherán hablaba de levantar el bloqueo de sus puertos, de una nueva gestión del estrecho de Ormuz y del derecho a continuar enriqueciendo uranio, además del descongelamiento de veinticuatro mil millones de dólares en fondos iraníes. Washington, en cambio, exigía el desmantelamiento del programa nuclear y la extracción del uranio altamente enriquecido. Irán ofreció diluir sus reservas al sesenta por ciento hasta niveles inferiores al cinco por ciento, pero Trump publicó en Truth Social que Irán filtraba términos falsos y negociaba sin honor —esto, según medios, tras haber anunciado él mismo un acuerdo inminente treinta y nueve veces.

El Líbano añadía otra capa de complejidad. Desde que Hezbolá atacó territorio israelí el dos de marzo en apoyo a Irán, Israel ha bombardeado continuamente el país, dejando más de 3.700 muertos. Washington confirmó que el acuerdo incluía a Líbano, como Teherán exigía. Suiza se ofreció a acoger la firma, con el G7 comenzando el lunes en Evian y Trump presente, pero Irán prefería rubricar a distancia. Los mercados ya habían descontado un final positivo. Trump, con las elecciones de mitad de mandato en noviembre y una guerra impopular en curso, enfrenta presión creciente para cerrar un conflicto que él mismo ayudó a encender.

El sábado por la mañana, mientras diplomáticos de tres países celebraban avances en conversaciones de paz, el Comando Central estadounidense anunció que sus fuerzas habían derribado varios drones iraníes sobre el estrecho de Ormuz. Los aparatos no tripulados, según el comunicado difundido en redes sociales, iban dirigidos contra buques mercantes que atravesaban esa vía estratégica por la que fluye gran parte del petróleo mundial. El tráfico marítimo continuó sin interrupciones, precisó el ejército estadounidense.

La operación defensiva ocurrió apenas horas después de que Irán, Estados Unidos y Pakistán expresaran optimismo genuino sobre la posibilidad de cerrar un acuerdo que pusiera fin a la guerra en Oriente Medio. El canciller iraní Abás Araqchi declaró en televisión estatal que el texto podría firmarse en los próximos días. El primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, quien ha actuado como mediador principal, afirmó que la paz nunca había estado tan cerca. Un funcionario estadounidense de alto nivel estimó en 80 a 85 por ciento la probabilidad de alcanzar un compromiso que abriera paso a sesenta días de negociaciones técnicas.

Pero debajo de ese optimismo público se escondían fracturas profundas. Las versiones del acuerdo que circulaban desde Teherán y Washington diferían de manera sustancial. Según Araqchi, el texto preveía el levantamiento del bloqueo estadounidense de puertos iraníes, una nueva gestión del estrecho de Ormuz, y el derecho de Irán a continuar enriqueciendo uranio. La agencia de noticias iraní Mehr había publicado lo que presentaba como un borrador de catorce puntos que incluía también el descongelamiento de veinticuatro mil millones de dólares en fondos iraníes congelados en el extranjero.

Washington pintaba un cuadro radicalmente distinto. Según los funcionarios estadounidenses, el acuerdo debería conducir al desmantelamiento del programa nuclear iraní, permitir la recuperación del uranio altamente enriquecido para su destrucción en el terreno, y facilitar su posterior extracción del país. El canciller iraní respondió que su país estaba dispuesto a diluir sus reservas de uranio enriquecido al sesenta por ciento hasta niveles inferiores al cinco por ciento, lo que reduciría significativamente el riesgo de enriquecimiento con fines militares. El presidente estadounidense Donald Trump, quien ya había anunciado treinta y nueve veces un acuerdo inminente según conteos de medios, publicó un mensaje en su red social Truth Social acusando a Irán de filtrar términos falsos a la prensa y de negociar sin honor.

Otro punto de fricción importante era el Líbano. Washington confirmó que el acuerdo en negociación incluía efectivamente a ese país, tal como Teherán lo había exigido. Líbano fue arrastrado al conflicto el dos de marzo cuando Hezbolá atacó territorio israelí en apoyo a Irán. Desde entonces, Israel ha bombardeado continuamente el país vecino, argumentando que busca eliminar al movimiento chiita proiraní. Esos ataques han dejado más de tres mil setecientos muertos.

Suiza ya se había ofrecido a acoger la firma del acuerdo, particularmente considerando que el lunes comenzaría una cumbre del G7 en la ciudad francesa de Evian, cerca de Ginebra, con la presencia del presidente Trump. Sin embargo, Teherán indicó que el memorando de entendimiento se rubricaría a distancia. Los mercados habían apostado por un desenlace positivo, con el precio del barril de petróleo por debajo de los noventa dólares el viernes. Una frágil tregua ha permanecido activa desde el ocho de abril, cuando comenzó este conflicto desencadenado por ataques estadounidenses e israelíes contra Irán a finales de febrero. Con las elecciones de mitad de mandato estadounidenses en noviembre y un Mundial de fútbol coorganizado por su país en curso, Trump enfrenta presión creciente para encontrar una salida a una guerra impopular entre los estadounidenses.

La paz nunca ha estado tan cerca como hoy
— Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán
Son gente sin honor. Con ellos es imposible negociar de buena fe
— Donald Trump, sobre los términos filtrados por Irán
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué el Pentágono anuncia el derribo de drones justo cuando todos hablan de paz?

Model

Porque la paz en negociación y la guerra en el terreno son dos cosas distintas. Los drones seguían siendo lanzados, las defensas seguían disparando. Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo.

Inventor

¿Creen realmente que van a firmar algo?

Model

Los funcionarios estadounidenses dicen que hay ochenta y cinco por ciento de probabilidad. Pero Trump ya ha anunciado treinta y nueve acuerdos inminentes. La cifra dice más sobre la desesperación política que sobre la realidad diplomática.

Inventor

¿Cuál es el verdadero obstáculo?

Model

No hay un obstáculo. Hay varios. Ormuz, el uranio, el Líbano, los fondos congelados. Cada lado ve un acuerdo completamente diferente. Irán lee un documento que habla de sus derechos. Washington lee el mismo documento como una rendición iraní.

Inventor

¿Y el Líbano en todo esto?

Model

Es la prueba de que esto no es solo una negociación bilateral. Hezbolá atacó a Israel en apoyo a Irán. Israel respondió bombardeando Líbano. Ahora Líbano está en la mesa de negociaciones, pero con tres mil setecientos muertos ya contados.

Inventor

¿Qué pasa si no firman?

Model

Los drones seguirán siendo lanzados. Las defensas seguirán disparando. Y Trump seguirá anunciando acuerdos que no existen.

Contáctanos FAQ