Días después de la asunción de Keiko Fujimori, Washington presentó un ambicioso paquete de cooperación con Lima que abarca seguridad, infraestructura, minería, tecnología espacial y preparación ante desastres. El anuncio revela cómo Estados Unidos concibe al Perú no solo como aliado regional, sino como espacio donde sus intereses estratégicos y comerciales pueden expandirse en múltiples dimensiones. En la larga historia de las relaciones entre ambas naciones, este momento marca una apuesta integral: la de un socio que llega con inversiones, asesores y telescopios, pero también con sus propias