A cien años del nacimiento de Fidel Castro, Ecuador se detiene a examinar no solo a un hombre, sino a una corriente de pensamiento que atravesó el continente latinoamericano durante décadas. En Quito y Guayaquil, partidos, académicos y artistas se reunieron para preguntarse si las ideas del líder cubano conservan vigencia frente a los desafíos políticos del presente. El homenaje ecuatoriano, entretejido con tres visitas históricas de Castro al país y el testimonio del expresidente Rafael Correa, revela cuánto pesan ciertos legados incluso cuando el tiempo los convierte en materia de debate.