En las aguas de New Providence, una alianza entre la firma noruega ECOnnect Energy, New Providence Gas y Shell está redibujando el mapa energético de las Bahamas. Una plataforma flotante de importación de gas natural licuado —sin pantalanes fijos, sin excavaciones del lecho marino— promete llevar a la isla más poblada del archipiélago hacia una matriz energética más estable y menos atada a los vaivenes del petróleo. Es la historia de cómo la tecnología marina puede ofrecer a las naciones insulares lo que la geografía y los presupuestos les habían negado durante décadas.