En la tarde del 12 de agosto de 2026, Castellón quedará suspendida por noventa y cuatro segundos bajo la sombra total de la Luna, un fenómeno que la astronomía regala con cuentagotas a cada rincón del planeta. El eclipse solar total, visible desde la provincia con el Sol rozando el horizonte oeste-noroeste, convoca tanto a la maravilla como a la responsabilidad: ver la corona solar exige preparación, paciencia y el respeto que merece la luz que sostiene la vida. Quienes se sitúen en el lugar adecuado serán testigos de algo que esta tierra no volverá a conocer en décadas.