El 12 de agosto de 2026, la Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol en uno de esos gestos cósmicos que recuerdan a la humanidad su pequeñez y su asombro. Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, España y Portugal recibirán la totalidad del fenómeno, mientras millones más en el hemisferio norte contemplarán una versión parcial de este encuentro celestial. La NASA, guardiana de la preparación colectiva, advierte que la maravilla exige respeto: mirar sin protección adecuada puede costar la vista, salvo en el breve instante en que la oscuridad es completa.