El 2 de agosto de 2027, la mecánica del cosmos se volverá visible a simple vista cuando la Luna cubra el Sol durante más de seis minutos, el eclipse total más largo del siglo XXI. Quienes se encuentren en Groenlandia, Islandia, la península ibérica o el norte de África serán testigos de un fenómeno que no se repetirá en 157 años. Es uno de esos instantes en que el universo interrumpe la rutina humana y recuerda, con oscuridad repentina al mediodía, cuán pequeño y preciso es el lugar que ocupamos en el espacio.