Una vez más, el cosmos recuerda a los seres humanos su pequeñez y su asombro: el 12 de agosto, un eclipse solar total atravesará España, convirtiendo el mediodía en penumbra y movilizando a miles de personas hacia los puntos de totalidad. Las autoridades llevan semanas preparando dispositivos de emergencia, protocolos de tráfico y advertencias sanitarias, conscientes de que un fenómeno de esta magnitud no solo maravilla, sino que también pone a prueba la capacidad colectiva de organizarse ante lo extraordinario. En la intersección entre la grandeza del universo y la fragilidad humana, España a