El 12 de agosto de 2026, cuando la Luna cubra brevemente el Sol, los animales de todo el mundo responderán a ese silencio repentino de la luz sin saber qué lo provoca. Los científicos aprovecharán ese instante —un laboratorio natural que dura apenas minutos— para estudiar el fenómeno que la cronobiología llama masking: la alteración temporal del comportamiento ante señales ambientales inesperadas. No se trata de confusión con la noche, sino de la honesta perplejidad de un ser vivo ante algo que su reloj interno no anticipó. La participación ciudadana, con fotografías y registros desde múltiple