A finales de agosto de 2026, el cielo nocturno de México se convertirá en escenario de un eclipse lunar parcial, fenómeno que llega pocas semanas después de que Europa contemplara un eclipse solar. En la danza perpetua de la Tierra, la Luna y el Sol, estos eventos nos recuerdan que somos habitantes de un sistema en movimiento constante, capaz de ofrecer maravillas accesibles a cualquier mirada que se alce hacia el firmamento.