En el corazón de una de las rutas marítimas más vitales del mundo, los Emiratos Árabes Unidos han respondido al lanzamiento de dos misiles balísticos iraníes contra su territorio con la suspensión inmediata de todos sus lazos comerciales y financieros con Teherán. Este gesto, más que una medida económica, es una declaración de que la paciencia diplomática tiene límites. La ruptura llega en el momento en que expira el plazo de negociación entre Irán y Estados Unidos, seis meses después de que un conflicto presentado como breve se instalara sin señales de resolución.