En Birmingham, ciudad que por primera vez acoge un Campeonato de Europa de atletismo, el ser humano vuelve a medirse a sí mismo bajo la mirada de miles de espectadores. Armand Duplantis llega como símbolo de lo que el cuerpo y la voluntad pueden alcanzar juntos, persiguiendo su decimosexto récord mundial en pértiga. España, con su delegación más numerosa de la historia, y Galicia, con siete atletas propios, encarnan la aspiración colectiva de un deporte que convierte el esfuerzo individual en orgullo compartido.