En una época en que el descanso se ha vuelto esquivo para millones de personas, la neurociencia ofrece una respuesta sencilla y accesible: reducir la luz y la estimulación sensorial antes de dormir. La práctica conocida como 'dark showering' —ducharse con luz tenue y agua tibia justo antes de acostarse— no es una moda caprichosa, sino un intento deliberado de acompañar al cerebro en su transición natural hacia el sueño. Especialistas en medicina del sueño y neurociencia coinciden en que la combinación de oscuridad, temperatura y ritual repetido puede convertirse en una señal poderosa para el o