En cada era, las herramientas nuevas han encontrado resistencia antes de volverse indispensables. Dr. Dre, arquitecto de décadas de sonido hip-hop, se suma a quienes ven la inteligencia artificial no como una ruptura con la tradición creativa, sino como su continuación lógica, comparándola con la llegada de los sintetizadores y las cajas de ritmos que alguna vez también generaron temor. Su declaración —que solo quienes carecen de talento temen a la IA— abre un debate más profundo sobre qué significa crear en un tiempo en que las máquinas aprenden a escuchar.