En el estado que alguna vez fue el gran campo de batalla de la política estadounidense, Florida se prepara para una contienda que encarna las tensiones de una era: el republicano Byron Donalds, ungido por Trump tras una primaria marcada por la sombra de DeSantis, se enfrentará en noviembre al demócrata David Jolly, un exrepublicano que cruzó el pasillo ideológico buscando un centro que el estado lleva una década abandonando. La carrera por la gobernación no es solo una disputa entre dos hombres, sino un examen sobre si Florida puede volver a ser un campo de posibilidades o si su destino políti