Los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio seguro en ningún lugar
El presidente Trump anunció que fuerzas estadounidenses eliminaron al narcotraficante más buscado de la región, por quien ofrecía recompensa de 5 millones de dólares. La operación se realizó en coordinación con Venezuela bajo el nuevo gobierno de Delcy Rodríguez, marcando una alianza estratégica en seguridad entre ambos países.
- Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, fue eliminado en operativo en territorio venezolano a principios de junio de 2026
- Estados Unidos ofrecía recompensa de 5 millones de dólares por su captura
- La operación fue ejecutada en coordinación con el gobierno de Delcy Rodríguez en Venezuela
- Niño Guerrero lideraba el Tren de Aragua, considerada la estructura criminal más poderosa de Venezuela
- Trump designó al Tren de Aragua como organización terrorista extranjera al inicio de su administración
Estados Unidos confirmó la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, líder del Tren de Aragua, en operativo ejecutado en territorio venezolano con cooperación del gobierno local.
A principios de esta semana, en territorio venezolano, fuerzas estadounidenses ejecutaron una operación que terminó con la vida de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como Niño Guerrero, el líder más buscado del Tren de Aragua. El presidente Donald Trump anunció el resultado en su cuenta de Truth Social, describiendo la acción como "rápida y letal" y llevada a cabo bajo su dirección por el Comando Sur. Washington había ofrecido una recompensa de 5 millones de dólares por la captura de este hombre, a quien caracterizaba como jefe de una de las organizaciones terroristas más violentas del planeta.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, proporcionó detalles adicionales del operativo. Según sus palabras, la acción fue ejecutada en coordinación estrecha con Venezuela, país con el que Trump afirma mantener ahora "una excelente relación" tras la captura de Nicolás Maduro y el ascenso de Delcy Rodríguez al poder. Hegseth enfatizó que la operación reflejaba el compromiso compartido entre ambas naciones de combatir a los narcoterroristas y negarles refugio seguro en el hemisferio. El mensaje de Trump incluía un video de aproximadamente diez segundos que mostraba lo que presentaba como el momento del bombardeo: una vivienda rodeada de vegetación siendo impactada por un proyectil, seguida de una enorme nube de humo elevándose en el aire.
Niño Guerrero nació en Maracay, estado Aragua, y construyó su imperio criminal desde temprano junto a su hermano Cheison Rover Guerrero, capturado en España en 2024, y su cuñado Neomar Antonio Aldana. Su trayectoria delictiva comenzó en la década de 2000, vinculado a porte ilegal de armas, narcotráfico y homicidio. Fue recluido varias veces en la cárcel de Tocorón, de donde logró escapar burlando los controles penitenciarios. En 2018 recibió una condena de 17 años por homicidio, tráfico de drogas, usurpación de identidad y ocultamiento de armas de guerra. A finales de 2023 se fugó del penal, y desde entonces las autoridades lo ubicaban en la zona fronteriza entre Venezuela y Brasil. Enfrentaba persecución bajo la Ley RICO, acusaciones de brindar apoyo material al terrorismo, y cargos por participación en asaltos, secuestros y asesinatos.
La operación coincidió con un intenso operativo militar que se desarrollaba desde hace una semana en las minas del estado Bolívar, al sur de Venezuela, donde operan grupos delincuenciales, estructuras paramilitares y guerrilleras, incluyendo el ELN. Fuentes extraoficiales indicaron que estos operativos tenían como objetivo localizar tanto a Niño Guerrero como a Johan Petrica, otro cabecilla del Tren de Aragua por cuya captura Estados Unidos ofrecía 4 millones de dólares. Aunque inicialmente se especuló sobre la participación directa del Ejército estadounidense, las autoridades de ambos países no confirmaron los rumores. Videos difundidos por ciudadanos mostraban a fuerzas venezolanas sobrevolando la zona.
Trump aprovechó el anuncio para reivindicar su política de seguridad y atacar a su predecesor, Joe Biden. Afirmó que durante la administración Biden, Estados Unidos "abrió" la frontera sur a "millones de delincuentes ilegales" y que esas políticas permitieron el ingreso de miembros de organizaciones criminales extranjeras. Mencionó específicamente los casos de Jocelyn Nungaray, una niña de 12 años asesinada en Texas en junio de 2024, y de Laken Riley, una estudiante de enfermería de 22 años asesinada mientras corría cerca del campus de la Universidad de Georgia en febrero de ese año. Las autoridades vincularon ambos crímenes con ciudadanos venezolanos presuntamente miembros del Tren de Aragua. Trump declaró que con esta acción, las Fuerzas Armadas estadounidenses habían hecho justicia para las víctimas y sus familias.
El presidente también destacó que una de sus primeras decisiones al regresar a la Casa Blanca fue designar al Tren de Aragua como una organización terrorista extranjera. Esa medida formó parte de una estrategia más amplia contra organizaciones criminales transnacionales y cárteles de drogas, incluyendo estructuras criminales colombianas. Desde entonces, su administración ha impulsado una política de mayor presión contra estas estructuras, incluyendo bombardeos y acciones de interdicción marítima contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico. Estos operativos han sido criticados por expertos y organizaciones de derechos humanos como ejecuciones extrajudiciales.
El Tren de Aragua es considerado por InSight Crime como "la estructura criminal más poderosa de Venezuela y el único grupo local que ha logrado afianzarse en el extranjero". Surgió como una banda en la prisión de Tocorón y se transformó en una red criminal transnacional con presencia en varios países de Sudamérica. El grupo aprovechó las condiciones de autogobierno que caracterizaron a algunas prisiones venezolanas y expandió gradualmente sus operaciones fuera del centro penitenciario. Con el tiempo, amplió sus actividades hacia extorsión, secuestro, trata de personas con fines de explotación sexual, tráfico de migrantes, contrabando, minería ilegal, microtráfico de drogas, robo y ciberdelincuencia. La muerte de Niño Guerrero representa un golpe significativo a una de las organizaciones criminales más violentas de la región, aunque el futuro del grupo y su estructura de liderazgo permanece incierto.
Citações Notáveis
La operación subraya el compromiso compartido de Estados Unidos y Venezuela de llevar la lucha a los narcoterroristas y negarles cualquier refugio seguro en nuestro hemisferio— Pete Hegseth, secretario de Guerra estadounidense
Con esta acción, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos han hecho justicia para ellos, sus familias y sus seres queridos— Donald Trump, presidente de Estados Unidos
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué este operativo es importante ahora, en este momento específico?
Porque marca un cambio fundamental en la relación entre Estados Unidos y Venezuela. Bajo el nuevo gobierno de Delcy Rodríguez, después de la captura de Maduro, hay una cooperación militar directa que no existía antes. Trump está usando esto para demostrar que su enfoque de seguridad funciona.
¿Pero quién realmente ejecutó la operación? ¿Fueron fuerzas estadounidenses o venezolanas?
Eso es lo interesante. Trump y Hegseth no lo especifican claramente. Hay un video que muestra un bombardeo, pero los videos de ciudadanos mostraban fuerzas venezolanas. Probablemente fue una operación conjunta, pero la ambigüedad es intencional.
¿Qué hace que Niño Guerrero fuera tan importante?
No era solo un narcotraficante. Era el líder de la organización criminal más poderosa de Venezuela, con operaciones en toda Sudamérica. Controlaba extorsión, secuestros, trata de personas, minería ilegal. Su red era transnacional. Eso lo hacía una amenaza de seguridad regional.
Trump menciona dos asesinatos específicos de menores. ¿Eso es coincidencia o estrategia política?
Es estrategia política deliberada. Trump está conectando la muerte de Niño Guerrero directamente con la seguridad fronteriza estadounidense y con crímenes que afectaron a ciudadanos estadounidenses. Usa esos casos para justificar su política migratoria más dura.
¿Hay crítica a esto?
Sí. Expertos y organizaciones de derechos humanos ven estos operativos como ejecuciones extrajudiciales. No hay juicio, no hay proceso legal. Es una acción militar directa contra un objetivo específico. Eso plantea preguntas sobre soberanía, debido proceso y precedentes.
¿Qué pasa ahora con el Tren de Aragua?
Pierde a su líder, pero la organización no desaparece. Tiene estructura, tiene presencia en múltiples países, tiene actividades diversificadas. Alguien más asumirá el liderazgo. Lo que cambió es que ahora saben que ni Venezuela es refugio seguro.