Cuando un artista muere, su música sobrevive —pero también lo hacen las preguntas sobre quién tiene el derecho de contarla. Dos años después de la partida de Omar Geles, compositor vallenato de más de mil canciones, su legado ha entrado en una disputa silenciosa entre los miembros de su familia, mientras los rumores de una bioserie circulan sin confirmación oficial. Lo que está en juego no es la belleza de su obra, sino el poder de narrarla y los beneficios que esa narración podría traer.