Apenas un mes después de protagonizar la mayor salida a bolsa del año en España, Digi Spain reveló que había consumido el 38% de los fondos captados en tan solo seis meses, evidenciando la tensión entre su ambición expansiva y la sostenibilidad de su modelo. La operadora de origen rumano crece en ingresos y ebitda, pero acumula pérdidas, ve caer el ingreso por usuario y registra una tasa de abandono récord del 17%, señales que invitan a reflexionar sobre el precio real del crecimiento acelerado en un mercado tan competitivo como el de las telecomunicaciones.