En una tarde de patrullaje rutinario en La Banda, la presencia policial en el momento justo convirtió un robo callejero en una detención casi inmediata. Rodrigo Benjamín Sández, de 22 años, no alcanzó a perderse entre las calles antes de que los agentes de la División Prevención N° 4 lo alcanzaran, recuperando el teléfono arrebatado y recordando que la vigilancia cotidiana sigue siendo el primer escudo de las comunidades urbanas.