En Bilbao, una disputa doméstica por el volumen de la música derivó en una cadena de violencia que puso a prueba tanto la templanza como la táctica policial. Un hombre armado con machete hirió a su compañero de piso y luego, acorralado bajo una cama con un puñal, atacó a los agentes que lo buscaban. El episodio no es un hecho aislado: en diez días, once policías han resultado heridos en el País Vasco, señal de que la violencia contra quienes mantienen el orden se ha convertido en una inquietante constante.
Detenido en Bilbao tras atacar a policías con un puñal durante intervención
La víctima inicial fue trasladada al hospital por cortes causados por el machete; los policías no sufrieron heridas.