En el cruce entre la desesperación económica y las redes del crimen organizado, una mujer argentina de 30 años fue detenida en el aeropuerto de Haneda el 10 de agosto, portando en su propio cuerpo 101 cápsulas de cocaína valuadas en más de 150.000 dólares. Rosa Micaela Kipildor, reclutada en un festival y tentada con 7.000 dólares, se convirtió en el eslabón más visible de una cadena que las autoridades japonesas sospechan se extiende desde Sudamérica hasta el otro extremo del mundo. Su caso no es el primero ni será el último: ilustra cómo el tráfico internacional de drogas encuentra en la vul
Detenida argentina en Tokio por intentar ingresar un kilo de cocaína en su cuerpo
Rosa Micaela Kipildor fue detenida y enfrenta cargos criminales por tráfico de drogas en Japón, con potenciales consecuencias legales severas.