En el cruce entre el movimiento global de personas y la fragilidad de los cuerpos, San Diego registra por primera vez la presencia del mpox clado I, una variante de origen africano que llegó a través de un viaje internacional. El caso aislado, con contactos aún asintomáticos, recuerda que las fronteras de la salud pública son tan porosas como las del mundo moderno. Las autoridades, lejos de la alarma, responden con vigilancia y con la convicción de que la vacunación sigue siendo el puente más sólido entre la exposición y la protección.