Bajo la superficie del volcán Masaya, a veinte kilómetros de Managua, dos cámaras de magma interconectadas llevan años contando una historia que la ciencia apenas comienza a descifrar. Investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania, valiéndose de satélites y técnicas de interferometría radar, han documentado cómo una de esas cámaras perdió volumen durante años y luego comenzó a recuperarlo, mientras la otra se vaciaba en silencio. Este hallazgo no anuncia una catástrofe inminente, pero sí recuerda que la tierra bajo dos millones de personas nunca deja de moverse.
Detectan aumento de actividad en volcán Masaya: dos cámaras de magma interconectadas alertan a científicos
El volcán Masaya se encuentra a 20 kilómetros de Managua, donde viven aproximadamente dos millones de personas que podrían verse afectadas por una erupción más intensa.