El virus se ha detectado en humanos antes que en animales
En el hospital Virgen del Rocío de Sevilla, un hombre joven se convirtió en el primer paciente documentado en España con COVID-19 y virus del Nilo Occidental de forma simultánea. Lo que inquieta a los expertos no es la coinfección en sí, sino su aparición a mediados de junio, semanas antes de que el calor y los mosquitos marquen el inicio habitual de la temporada. En un territorio que aún recuerda el brote letal del verano de 2020, esta detección temprana plantea preguntas que la ciencia aún no puede responder con certeza.
- Un paciente hospitalizado por COVID-19 desarrolló síntomas neurológicos que revelaron una segunda infección simultánea por virus del Nilo Occidental, un hallazgo sin precedentes en España.
- La alarma entre los expertos no surge de la rareza clínica, sino del calendario: el virus apareció en humanos a mediados de junio, antes de que los mosquitos proliferen y antes de que se detecte en animales, rompiendo todos los patrones conocidos.
- El brote del verano de 2020 en la ribera del Guadalquivir —71 afectados y 7 muertos— pesa como advertencia sobre lo que podría ocurrir si el virus está circulando antes de lo esperado.
- Las autoridades andaluzas han activado de inmediato los protocolos de salud pública y enviado muestras a laboratorios de referencia, mientras el paciente permanece ingresado en la UCI.
- La pregunta que nadie puede responder todavía es si este caso aislado es una anomalía o el primer indicio de un patrón epidemiológico distinto y más temprano.
Un hombre joven ingresó en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla con coronavirus. Días después, mientras permanecía hospitalizado por una neumonía, desarrolló síntomas neurológicos compatibles con meningitis. Las pruebas revelaron algo inédito en España: estaba infectado al mismo tiempo por el virus del Nilo Occidental. Los resultados se confirmaron el 14 de junio y se notificaron públicamente ese mismo día.
Lo que más inquieta a los investigadores no es la coinfección, sino cuándo ocurrió. El virus del Nilo Occidental en humanos es un fenómeno de verano avanzado, habitualmente detectado en agosto o septiembre, cuando los mosquitos Culex proliferan con el calor. Encontrarlo a mediados de junio, antes de que los mosquitos se hayan multiplicado masivamente y antes de que aparezca en animales, rompe el patrón establecido. La viróloga Elisa Pérez señaló que la detección en humanos antes que en animales es algo que no suele suceder; el hematólogo Salvador Oyonarte expresó su sorpresa y pidió pruebas adicionales para descartar un falso positivo.
El contexto agrava la preocupación. El verano anterior, entre la primera y segunda ola de COVID-19, un brote de meningoencefalitis por virus del Nilo golpeó la ribera del Guadalquivir: 71 personas enfermaron en Sevilla y Cádiz, y siete murieron. En respuesta, la Junta de Andalucía activó en marzo de este año un programa integral de vigilancia de vectores con mapas de riesgo actualizados cada quince días durante los meses cálidos.
Ante este caso temprano, las autoridades han puesto en marcha de inmediato todos los protocolos disponibles. Las muestras clínicas se enviarán al laboratorio de referencia en Granada y al Centro Nacional de Microbiología. El paciente continúa en la UCI. Lo que nadie sabe aún es si esta detección precoz es una coincidencia aislada o el primer aviso de que el virus está circulando de forma diferente a todo lo visto antes.
Un hombre joven llegó al hospital Virgen del Rocío de Sevilla con coronavirus. Días después, mientras estaba ingresado, desarrolló síntomas neurológicos que los médicos reconocieron como compatibles con meningitis. Las pruebas confirmaron lo inusual: estaba infectado simultáneamente con el virus del Nilo Occidental. Era el primer caso registrado en España de una persona portadora de ambas infecciones al mismo tiempo.
Los expertos reaccionaron con inquietud, pero no por la rareza de la coinfección en sí, sino por cuándo ocurrió. El paciente comenzó a sentirse mal el 25 de mayo. Un primer test de antígenos para covid resultó negativo, pero cuando desarrolló fiebre fue aislado por precaución. La PCR confirmó el coronavirus. Fue hospitalizado tras desarrollar neumonía. Poco después, los síntomas neurológicos llevaron a los médicos a investigar más allá del covid, y el virus del Nilo apareció en los resultados. Las pruebas se confirmaron el 14 de junio y se notificaron públicamente ese mismo día.
Lo que alarma a los investigadores es la época del año. El virus del Nilo Occidental en humanos es un fenómeno de verano avanzado, típicamente detectado en agosto o septiembre, cuando las temperaturas suben y los mosquitos Culex proliferan. Casos anteriores en personas se registraron en 2010 y 2016, y luego vino el brote excepcional del año anterior. Pero siempre llegaban tarde en la estación. Detectarlo a mediados de junio, antes de que los mosquitos hayan proliferado masivamente y antes de que se registren casos en animales, rompe el patrón. Salvador Oyonarte, hematólogo y miembro del Comité Científico para la Seguridad Transfusional del Ministerio de Sanidad, expresó su sorpresa por la precocidad. Elisa Pérez, viróloga veterinaria del Centro de Investigación en Sanidad Animal, añadió una observación más inquietante: el virus se ha detectado en humanos antes que en animales, algo que no suele suceder.
Los investigadores aún no pueden determinar si el paciente desarrolló meningoencefalitis por el virus del Nilo o si su debilitamiento por covid lo hizo más vulnerable a la infección. Tampoco saben si fue picado por un mosquito infectado mientras estaba en casa o si la secuencia de infecciones fue otra. Oyonarte señaló que le gustaría tener más detalles y realizar pruebas adicionales para descartar un falso positivo. Lo que está claro es que el paciente permanece en la UCI.
El contexto es importante. El verano anterior, entre la primera y segunda ola de coronavirus, un brote de meningoencefalitis por virus del Nilo golpeó la ribera del Guadalquivir, afectando a Sevilla y Cádiz. Setenta y una personas enfermaron, 57 en Sevilla y 14 en Cádiz. Siete murieron. El virus, transmitido por mosquitos comunes, causa muerte en el 0,1% de los infectados, meningoencefalitis en el 1%, fiebre controlable en el 20%, y el 80% de los casos son asintomáticos, según la Organización Mundial de la Salud.
En respuesta, la Junta de Andalucía lanzó un plan integral que incluía fumigación con drones en las zonas afectadas. A mediados de marzo de este año, activó el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental. El programa establece un mapa de riesgos que se actualiza cada 15 días entre abril y noviembre, cuando las temperaturas permanecen por encima de 17 o 18 grados y comienza el período de actividad viral en los mosquitos. Las medidas se ajustan según el nivel de riesgo de cada territorio.
Ahora, con este caso temprano, las autoridades han activado inmediatamente todos los protocolos de salud pública. Las muestras clínicas se enviarán al laboratorio referente en Granada y al Centro Nacional de Microbiología. Lo que preocupa es si este caso aislado señala algo más amplio: si el virus está circulando antes de lo esperado, si las pruebas más exhaustivas están revelando infecciones que antes pasaban desapercibidas, o si simplemente se trata de una coincidencia. Los próximos días y semanas dirán si esta detección temprana es una anomalía o el primer aviso de un patrón diferente.
Citações Notáveis
Me sorprende que sea tan pronto. Casos en humanos tuvimos en 2010 y 2016 y luego el brote del año pasado, que fue excepcional, pero siempre se han evidenciado más tarde— Salvador Oyonarte, hematólogo y miembro del Comité Científico para la Seguridad Transfusional
Lo que alarma es que se haya detectado antes en humanos que en animales— Elisa Pérez, viróloga veterinaria del Centro de Investigación en Sanidad Animal
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué los expertos están tan preocupados si es solo un caso?
Porque el virus del Nilo en humanos no aparece en junio. Aparece en agosto, septiembre, cuando hace mucho calor y hay mosquitos por todas partes. Verlo ahora, antes de que los mosquitos proliferen, antes incluso de que se detecte en animales, sugiere algo diferente está pasando.
¿Qué podría ser?
No lo saben. Podría ser que el virus esté circulando antes de lo normal. O que ahora hagan más pruebas de meningitis y encuentren cosas que antes no buscaban. O simplemente mala suerte.
¿Y la coinfección con covid? ¿Eso es lo peligroso?
Es lo inusual. Nadie había visto a una persona con ambas infecciones al mismo tiempo. Pero tampoco saben si el covid lo hizo más vulnerable al Nilo, o si fue solo coincidencia de timing.
El paciente está en la UCI.
Sí. Y los investigadores quieren más pruebas para asegurarse de que el resultado del Nilo es real, no un error de laboratorio.
¿Qué pasó el año pasado?
Un brote en el Guadalquivir. Setenta y una personas infectadas, siete muertas. Fue excepcional. Ahora tienen vigilancia constante, mapas de riesgo, drones fumigando. Pero esto los ha tomado por sorpresa.