Desmentidos cuatro mitos sobre el enfoque de género en Perú

Las personas LGTBI enfrentan discriminación, violencia por identidad u orientación sexual y falta de reconocimiento legal de derechos familiares en Perú.
Reconocer otras familias no borra las heterosexuales, solo quita la predominancia
La psicóloga Hernández desmiente el mito de que el enfoque de género destruye la familia tradicional.

En medio de una campaña electoral peruana marcada por la polarización, el enfoque de género se convirtió en blanco de afirmaciones falsas que distorsionaron su naturaleza y propósito. Especialistas y organismos del Estado peruano recuerdan que se trata de una herramienta de análisis social respaldada por evidencia científica, no de una ideología política. Como ha ocurrido en otras sociedades en momentos de tensión, el miedo a lo desconocido —o a lo que amenaza ciertas hegemonías— suele disfrazarse de defensa de valores, cuando en realidad lo que está en juego es la posibilidad de que más personas vivan sin violencia ni discriminación.

  • Durante la campaña electoral de 2021, candidatos de distintos sectores convirtieron el enfoque de género en arma política, propagando mitos que circularon sin corrección durante semanas.
  • Cuatro falsedades dominaron el debate: que promueve sexo temprano, que 'homosexualiza' a menores, que destruye familias y que es una ideología sin base científica.
  • La psicóloga Alexandra Hernández Muro desmontó cada mito con argumentos respaldados en ciencia: la sexualidad se construye socialmente, no se enseña ni se impone, y reconocer la diversidad no borra ninguna otra forma de existir.
  • Las familias homoparentales y las personas LGTBI siguen exigiendo reconocimiento legal en Perú, mientras el Estado aún no garantiza sus derechos básicos.
  • El Observatorio Nacional de Violencia advierte que implementar este enfoque en políticas públicas es urgente para prevenir violencia, formar empatía y construir una sociedad que respete las diferencias.

Durante la campaña electoral peruana de 2021, el enfoque de género se convirtió en campo de batalla político. Candidatos se alineaban a favor o en contra, pero pocos explicaban realmente de qué se trataba. En ese vacío, la desinformación prosperó.

Según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, el enfoque de género es una herramienta de análisis que examina roles sociales, identidades y acceso al poder entre hombres y mujeres. No es una ideología: es un método para reconocer que los estereotipos moldean la experiencia humana y que las políticas públicas deben considerarlo.

La psicóloga especialista Alexandra Hernández Muro identificó cuatro mitos principales. El primero: que el enfoque promueve relaciones sexuales tempranas. Falso. Lo que hace es hablar de sexualidad de forma apropiada según la edad, enseñando consentimiento para prevenir violencia. Rechazar esa conversación, señaló Hernández, responde a una visión más religiosa que científica.

El segundo mito sostenía que el enfoque 'homosexualizaría' a los menores. Hernández fue directa: reconocer que existen distintas orientaciones sexuales no convierte a nadie en homosexual. Lo que genera mayor visibilidad es que más jóvenes se sientan libres de hablar de sí mismos sin miedo. La orientación sexual no se enseña; lo que sí puede prevenirse es la discriminación.

El tercer mito afirmaba que el enfoque destruye las familias. Hernández explicó que reconocer la existencia de familias homoparentales no elimina la posibilidad de elegir una familia heterosexual. Lo que subyace, dijo, es el miedo a perder una predominancia hegemónica. Esas familias ya existen en Perú; simplemente carecen de reconocimiento legal.

El cuarto mito —que el enfoque es una ideología— fue el que Hernández llamó la mayor mentira. Un enfoque requiere evidencia para aplicarse. La ciencia muestra que las diferencias de conducta entre géneros se construyen culturalmente, no biológicamente, y que la sexualidad existe en espectros, no en categorías binarias. Eso incluye la intersexualidad, una realidad que la biología reconoce hace décadas.

El Observatorio Nacional de Violencia subrayó que implementar este enfoque es urgente: previene violencia, forma empatía y enseña a construir relaciones basadas en respeto, no en dominio. La pregunta que quedó flotando fue sencilla y poderosa: si el enfoque hace la vida más fácil a quienes sufren discriminación cada día, ¿por qué alguien se negaría a aplicarlo?

Durante la campaña electoral peruana de 2021, el enfoque de género se convirtió en un campo de batalla político. Candidatos se alineaban a favor o en contra de esta herramienta, pero pocos parecían explicar realmente qué era. Verónika Mendoza, Julio Guzmán y George Forsyth respaldaban su aplicación. Rafael López Aliaga, Keiko Fujimori, Hernando de Soto, Yohny Lescano y Pedro Castillo se oponían. En medio de esa contienda, afirmaciones falsas circulaban sin control.

Según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, el enfoque de género es simplemente una herramienta de análisis que examina la realidad social teniendo en cuenta los roles que desempeñan hombres y mujeres, sus múltiples identidades, el acceso a recursos y el poder que ejercen en la sociedad. No es una ideología. Es un método para reconocer que los estereotipos de género moldean cómo las personas experimentan el mundo, y que las políticas públicas deben considerarlo.

Alexandra Hernández Muro, psicóloga especialista en género, identificó cuatro mitos principales que circulaban como desinformación política. El primero afirmaba que el enfoque de género promueve relaciones sexuales tempranas en menores. Falso, explicó. Lo que hace es hablar de sexualidad con naturalidad según la edad de cada persona. Para adolescentes, la educación sexual con perspectiva de género enseña sobre consentimiento para prevenir violencia sexual. La educadora sexual Alesia Lund había señalado que una función principal es enseñar a niños y niñas a cuidar su cuerpo, a entrar en cualquier actividad sexual sabiendo qué esperar, sin sorpresas. Rechazar hablar de sexualidad en general, argumentó Hernández, proviene de una visión fundamentalista donde el sexo es malo y solo tiene propósito reproductivo, un concepto más religioso que científico.

El segundo mito sostenía que el enfoque de género "homosexualizaría" a los menores. Hernández fue clara: el enfoque incluye reconocer que existen diferentes orientaciones sexuales y no patologizarlas ni discriminarlas. Eso no convierte a nadie en homosexual. Lo que asusta a los sectores fundamentalistas es que más estudiantes se sientan libres de hablar sobre su orientación sexual sin sufrir violencia ni odio a sí mismos, generando mayor visibilidad. La homosexualidad no se puede enseñar porque cada persona se construye a través de factores biológicos, sociales y culturales. Lo único que puede hacerse es prevenir discriminación para que las personas LGTBI no crezcan sufriendo.

El tercer mito afirmaba que el enfoque de género destruye las familias. Hernández explicó que esto está ligado al anterior. El enfoque tiene una perspectiva afirmativa hacia orientaciones sexuales distintas a la heterosexual y reconoce la existencia de otras familias, algo positivo porque ya existen pero carecen de reconocimiento legal. Quienes se oponen temen que reconocer derechos a estas familias borre la posibilidad de que otros elijan una familia heterosexual convencional. Eso es falso. La existencia de personas LGTBI no anula la existencia de heterosexuales. Lo que existe es miedo a perder esa predominancia hegemónica. Hasta ese momento, familias homoparentales seguían exigiendo que el Estado peruano reconociera sus derechos.

El cuarto mito declaraba que el enfoque de género es una ideología. Hernández lo llamó una de las mayores mentiras. Un enfoque debe generar evidencia para ser aplicado, de lo contrario no existiría análisis ni respaldo científico. La idea de que hombres y mujeres tienen cerebros distintos que explican todas las diferencias de conducta es completamente falsa. Estudios de género muestran que estas diferencias se perpetúan a través del aprendizaje, la cultura y la construcción social. Lo mismo ocurre con las personas LGTBI. Es falso que existan solo cromosomas de hombres y mujeres; hay una amplia gama de variantes llamada intersexualidad. La sexualidad se muestra en espectros, no en categorías binarias. Eso es cultural. La ciencia, dijo Hernández, es lo que el enfoque de género rescata: esa diversidad, aceptándola, celebrándola, permitiendo existir sin violencia.

El Observatorio Nacional de la Violencia Contra las Mujeres y los Integrantes del Grupo Familiar señaló que una razón urgente para implementar el enfoque de género es la prevención de violencia y discriminación. Favorece la interiorización de respeto y empatía en niños y niñas, formando seres humanos respetuosos de las diferencias y las minorías. El enfoque enseña cinco temas principales: no ceder ante presión social para demostrar que somos "más" hombres o "más" mujeres; construir relaciones positivas; reaccionar ante violencia y actuar; ser mejores hombres y mujeres; reconocer el amor como acto libre, no como dominio y sumisión. Si el enfoque previene discriminación y violencia, la pregunta quedaba en el aire: ¿por qué alguien se negaría a hacerle la vida más fácil a quienes la viven día a día?

El enfoque de género se utiliza como mecanismo político para atacar candidaturas en un país bastante conservador donde esas ideas calan muy rápidamente
— Alexandra Hernández Muro, psicóloga especialista en género
La educación sexual con perspectiva de género enseña a los niños y niñas a cuidar su cuerpo, a entrar en cualquier actividad sexual sabiendo qué esperar, sin sorpresas
— Alesia Lund, educadora sexual
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué durante una campaña electoral algo tan técnico como una herramienta de análisis se convierte en un campo de batalla?

Model

Porque toca algo que la gente siente como amenaza a su forma de vida. El enfoque de género obliga a reconocer que existen realidades que muchos prefieren ignorar: que hay personas LGTBI, que hay violencia de género, que los roles que creemos naturales son en realidad construcciones sociales.

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Pero si es solo una herramienta de análisis, ¿por qué los opositores la llaman ideología?

Model

Porque llamarla ideología la descalifica sin necesidad de argumentar. Si dices que es una herramienta basada en evidencia, tienes que debatir la evidencia. Si dices que es ideología, simplemente la rechazas.

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¿Qué asusta realmente a quienes se oponen?

Model

Perder la predominancia. No es que crean que desaparecerán las familias heterosexuales. Es que reconocer a otras familias, a otras orientaciones, a otras formas de ser, significa que ya no hay una única forma correcta de vivir. Eso es lo que duele.

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¿Y la educación sexual? ¿Realmente previene violencia?

Model

Sí. Cuando enseñas a un niño a reconocer su cuerpo, a entender el consentimiento, a saber qué esperar, lo proteges. Lo haces menos vulnerable a la manipulación y al abuso. Es prevención, no promoción.

Inventor

¿Por qué entonces sigue siendo tan controvertido en Perú?

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Porque es un país conservador, y los políticos usan esto como mecanismo para ganar votos. Es más fácil asustar a la gente con mitos que explicar la realidad. Y la realidad es que personas LGTBI sufren violencia todos los días sin protección legal.

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