A decenas de años luz de la Tierra, un planeta llamado LHS 1140b ha reunido por primera vez las tres condiciones que la ciencia considera imprescindibles para la vida: superficie rocosa, zona habitable y atmósfera detectable. Este hallazgo, anunciado por un equipo internacional y publicado en la revista Science, no es solo un logro técnico, sino un momento en el que la humanidad se asoma por primera vez a una ventana que antes solo existía en la teoría. Si un mundo así existe, la pregunta ya no es si hay otros, sino cuántos.