En las flores del aguacate late un reloj biológico de cuarenta millones de años: el gen SDMYB, identificado recientemente en la revista PNAS, orquesta un sistema reproductivo donde cada flor alterna entre lo femenino y lo masculino en días sucesivos, obligando al árbol a buscar pareja en lugar de cerrarse sobre sí mismo. Este hallazgo, que abarca al menos 26 especies emparentadas, revela que la naturaleza a veces encuentra soluciones tan perfectas que prefiere conservarlas intactas a través de eras geológicas enteras. Comprender este mecanismo ancestral podría transformar la manera en que cult