En el este de la India, investigadores internacionales han desenterrado la huella química más antigua jamás confirmada de vida microbiana en la Tierra, conservada en roca durante miles de millones de años. No son fósiles en el sentido clásico, sino patrones químicos que revelan procesos biológicos sofisticados operando en los albores del planeta. Este hallazgo, en parte accidental, desplaza hacia atrás el umbral conocido de la vida terrestre y nos invita a reconsiderar cuán pronto la biología encontró su camino en un mundo todavía joven.