Un equipo internacional descubrió que células cancerosas de un melanoma pueden transmitirse entre bagres, un fenómeno raro que solo se había documentado en perros, demonios de Tasmania y moluscos. Entre el 23 y 37% de los bagres examinados en el lago presentaban melanomas malignos, una incidencia inusualmente alta que llevó a investigadores a descartar contaminación y patógenos como causa única.