S301 viaja a 8% de la velocidad de la luz, 100.000 veces más rápido que un avión comercial, en una órbita de solo 8,7 años alrededor del agujero negro central. El descubrimiento fue posible gracias al interferómetro VLTI del observatorio Paranal, que combina cuatro telescopios para crear un 'telescopio virtual' con resolución 15 veces superior.