En los pliegues profundos del cerebro humano, el hipocampo —guardián de la memoria— cumple también una función que la ciencia acaba de iluminar: actúa como un radar silencioso que detecta el caos antes de que la conciencia lo perciba. Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid, en colaboración internacional, han publicado en Nature Neuroscience el hallazgo de que esta estructura emite ráfagas eléctricas de alta frecuencia —llamadas 'ripples'— para preparar al cerebro ante lo impredecible. Es un recordatorio de que gran parte de nuestra adaptación al mundo ocurre en la oscuridad neu