Los macrófagos liberan BDNF, una proteína que estimula el crecimiento nervioso dentro del cáncer de mama triple negativo, un tipo particularmente agresivo de la enfermedad. Bloquear la señalización del BDNF redujo significativamente el crecimiento tumoral en ratones, abriendo nuevas posibilidades terapéuticas para este tipo de cáncer.