En Culhuacán, Ciudad de México, jóvenes que aspiraban a ingresar al Colegio de Bachilleres Plantel 4 se encontraron atrapados en un esquema que convirtió el derecho a la educación en una mercancía. Pagaron entre doce y catorce mil pesos a intermediarios que prometían garantizar su admisión, revelando una fractura en la integridad de una institución que debería ser puerta abierta para todos. Este caso no es solo un fraude económico: es una pregunta urgente sobre qué tan profundo puede penetrar la corrupción en los cimientos del acceso educativo.
Denuncian venta fraudulenta de plazas en Colegio de Bachilleres por miles de pesos
Estudiantes afectados económicamente y potencialmente excluidos de oportunidades educativas por prácticas fraudulentas.