Es casi una certeza que veremos un mercado más pequeño
En el umbral de un cambio de era, Ford registró en agosto un crecimiento del 3.9% en sus ventas estadounidenses, con los vehículos eléctricos avanzando casi un 20% mientras los motores de gasolina apenas se movieron. Este momento no es solo un dato trimestral: es el reflejo de una sociedad que navega entre sus aspiraciones tecnológicas y los andamios fiscales que las sostienen. Con los créditos federales expirando el 30 de septiembre, la industria automotriz se asoma a un octubre que revelará si la transición eléctrica es una convicción genuina o un espejo de los incentivos del Estado.
- Los fabricantes y consumidores corren contra el reloj: los créditos fiscales para vehículos eléctricos desaparecen el 30 de septiembre, generando una demanda artificial pero poderosa.
- Ford entregó más de 190 mil vehículos en agosto, con eléctricos creciendo 19.3% e híbridos 14.5%, mientras los autos de gasolina apenas avanzaron 2%.
- General Motors batió su propio récord mensual de ventas eléctricas y su presidente en Norteamérica advirtió abiertamente que tras septiembre 'casi con certeza' vendrá un mercado más pequeño.
- No todos los fabricantes celebran: Honda cayó 5.6% y Subaru perdió 2.9%, señalando que el alza del mercado no es uniforme ni garantizada.
- La pregunta que octubre responderá es si la demanda eléctrica sobrevivirá sin el oxígeno de los subsidios, o si las inversiones de miles de millones de dólares quedarán expuestas a un mercado más frío.
En agosto, Ford entregó cerca de 190 mil 200 vehículos en Estados Unidos, un alza de 3.9% frente al mismo mes del año anterior. Los números más reveladores, sin embargo, están en la composición de esas ventas: los eléctricos crecieron casi 20%, los híbridos más de 14%, y los vehículos de gasolina tradicional apenas un 2%. El patrón habla por sí solo.
Detrás de este impulso hay una cuenta regresiva. Los créditos fiscales federales para la compra de vehículos eléctricos vencen el 30 de septiembre, y tanto consumidores como fabricantes lo saben. Ford se está beneficiando de una ola de demanda que difícilmente sobrevivirá más allá de este mes. General Motors también lo vivió: reportó un récord mensual de ventas eléctricas en agosto, superando las 21 mil unidades. Su presidente en Norteamérica, Duncan Aldred, anticipó que septiembre también será récord, pero fue directo sobre lo que sigue: espera un mercado eléctrico significativamente más pequeño una vez que los incentivos desaparezcan.
En el acumulado del año, Ford ha entregado casi 1.5 millones de vehículos en los primeros siete meses, un 6.6% más que en 2024, lo que sugiere un avance real más allá de la volatilidad de agosto. Otros fabricantes también crecieron: Hyundai subió 12% y Kia 10.4%. Pero Honda cayó 5.6% y Subaru perdió 2.9%, recordando que el mercado no sube parejo para todos.
Lo que está en juego trasciende un mes de cifras altas. Las grandes automotrices han apostado miles de millones a la electrificación, pero esa apuesta ha sido sostenida en parte por dinero público. Cuando ese soporte desaparezca, octubre se convertirá en el primer examen real: ¿quieren los consumidores estadounidenses los vehículos eléctricos por convicción, o era principalmente el incentivo fiscal lo que movía la aguja?
En agosto, Ford entregó casi 190 mil 200 vehículos en Estados Unidos, un crecimiento de 3.9% respecto al mismo mes del año anterior. Pero los números que realmente importan están en los detalles: los autos eléctricos que salieron de sus plantas crecieron casi 20%, mientras que los híbridos subieron más de 14%. Los vehículos con motor de gasolina tradicional, por su parte, apenas avanzaron 2%. El patrón es claro, y Ford no es la única empresa viéndolo.
Lo que está sucediendo en el mercado automotriz estadounidense es una carrera contra el reloj. El gobierno federal ha estado ofreciendo créditos fiscales para incentivar la compra de vehículos eléctricos, pero esos incentivos terminan el 30 de septiembre. Los consumidores lo saben. Los fabricantes lo saben. Y ambos están actuando en consecuencia. Ford, como otros productores, se está beneficiando de una ola de demanda que probablemente no durará mucho más allá de este mes.
General Motors reportó el martes que en agosto vendió más de 21 mil vehículos eléctricos, un récord para cualquier mes. El presidente de GM en Norteamérica, Duncan Aldred, fue franco sobre lo que viene después: espera que septiembre también sea un mes de récord, pero luego, dijo, "es casi una certeza que veremos un mercado de vehículos eléctricos más pequeño durante algún tiempo". GM ya está preparándose para ajustar su producción cuando los incentivos desaparezcan.
Los números de Ford en los primeros siete meses del año pintan un cuadro más amplio. La compañía ha entregado casi 1.5 millones de vehículos, un aumento de 6.6% comparado con el mismo período de 2024. Eso sugiere que, más allá de la volatilidad de agosto, Ford está ganando terreno en el mercado estadounidense. Pero ese terreno está siendo ganado en gran medida por vehículos que pronto enfrentarán una demanda reducida.
Otros fabricantes también reportaron crecimientos en agosto. Hyundai entregó casi 88 mil 500 vehículos, 12% más que hace un año. Kia vendió más de 83 mil unidades, un incremento de 10.4%. Pero no todos ganaron. Honda, incluyendo su marca de lujo Acura, entregó casi 133 mil vehículos, pero eso representó una caída de 5.6%. Subaru fue aún peor, con una pérdida de 2.9%.
Lo que está en juego es más que un mes de ventas altas. Es una pregunta sobre el futuro del mercado automotriz estadounidense. Los fabricantes han invertido miles de millones en tecnología de vehículos eléctricos, apostando a que la demanda seguiría creciendo. Pero esa demanda ha estado siendo sostenida artificialmente por incentivos del gobierno. Cuando esos incentivos terminen, el mercado podría contraerse significativamente. Las empresas como Ford y GM están viendo agosto y septiembre como una última oportunidad para capturar ventas antes de que el panorama cambie. Lo que suceda en octubre dirá mucho sobre si la transición a vehículos eléctricos es realmente lo que los consumidores estadounidenses quieren, o si fue principalmente el dinero del gobierno lo que estaba impulsando el cambio.
Citas Notables
Es casi una certeza que veremos un mercado de vehículos eléctricos más pequeño durante algún tiempo— Duncan Aldred, presidente de GM en Norteamérica
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué Ford está vendiendo tantos eléctricos justo ahora si el mercado es tan volátil?
Porque sabe que tiene poco tiempo. Los incentivos fiscales terminan en septiembre, así que cualquiera que quiera un auto eléctrico con descuento está comprando ahora. Es una ventana que se cierra.
¿Significa eso que las ventas van a caer en picada en octubre?
Probablemente. Duncan Aldred de GM fue bastante claro: esperan un mercado más pequeño después. Las compañías ya están preparándose para reducir producción. Esto no es crecimiento sostenible; es una ola que Ford está aprovechando mientras puede.
Pero Ford creció 6.6% en los primeros siete meses. ¿Eso no sugiere algo más profundo?
Sí, pero hay que separar lo que es real de lo que es temporal. Ese crecimiento incluye estos meses de agosto y septiembre donde todo el mundo está comprando eléctricos. Sin los incentivos, ese número probablemente se vería muy diferente.
¿Qué pasa con Honda y Subaru? ¿Están perdiendo porque no tienen buenos eléctricos?
Posiblemente. Pero también es que el mercado está fragmentándose. Algunos fabricantes tienen productos eléctricos que los consumidores quieren; otros no. Y cuando hay incentivos, eso amplifica las diferencias. Sin ellos, veremos quién realmente tiene ventaja.
¿Esto es malo para Ford a largo plazo?
Depende de si pueden mantener a esos clientes después de septiembre. Ganaron 190 mil ventas en agosto, pero si la mitad de esos compradores no vuelven en octubre porque no hay descuento, entonces fue solo un pico temporal. Lo que importa es si Ford construyó algo duradero o solo aprovechó un incentivo.