Si normalizamos el secuestro de un jefe de Estado, ningún país está a salvo
Delcy Rodríguez, exvicepresidenta de Maduro, asumió formalmente la presidencia interina tras orden del Tribunal Supremo chavista, ocupando el vacío de poder dejado por la captura del líder. La ceremonia en la Asamblea Nacional contó con presencia de embajadores de China, Rusia e Irán, mientras el hijo de Maduro denunció el «secuestro» de su padre y pidió unidad nacional.
- Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina de Venezuela el lunes tras orden del Tribunal Supremo chavista
- Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores fueron capturados por Estados Unidos y comparecieron ante tribunal federal en Nueva York
- Embajadores de China, Rusia e Irán ocuparon lugares destacados en la ceremonia de juramentación
- Delcy suavizó su tono desafiante hacia Trump, ofreciendo cooperación mientras mantiene gestos de resistencia
Delcy Rodríguez juró como presidenta interina de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos. La ceremonia contó con embajadores de China, Rusia e Irán, mientras el chavismo denuncia un «secuestro» de su líder.
Delcy Rodríguez tomó posesión como presidenta interina de Venezuela el lunes, asumiendo el poder en un acto ceremonial que subrayó tanto la continuidad del régimen chavista como la ausencia de su líder. Nicolás Maduro, capturado por autoridades estadounidenses días antes, no estuvo presente. Tampoco lo fue su esposa, la diputada Cilia Flores, quien fue detenida junto a él. Rodríguez, que hasta entonces se desempeñaba como vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos, pronunció su juramento sin la banda presidencial —un gesto deliberado para recordar que ocupaba el cargo de forma temporal, en representación del presidente constitucional ausente.
La ceremonia en la Asamblea Nacional fue cuidadosamente orquestada para proyectar estabilidad institucional. El Tribunal Supremo de Justicia, controlado por el chavismo, había ordenado su nombramiento como "presidenta encargada" apenas horas después de la captura de Maduro, con el argumento de garantizar la continuidad administrativa. Su hermano Jorge Rodríguez fue reelegido presidente del parlamento, consolidando el control de la familia sobre las instituciones clave. En el acto estuvieron presentes figuras de peso del régimen: Diosdado Cabello, ministro del Interior y número dos del oficialismo; Vladimir Padrino López, titular de Defensa y máxima autoridad de las Fuerzas Armadas.
Lo que más llamó la atención fue quién ocupó los asientos de honor. Los embajadores de China, Rusia e Irán fueron ubicados en lugares destacados de la ceremonia, y Delcy se acercó personalmente a saludarlos. El gesto fue inequívoco: una señal de desafío hacia la administración Trump, que había amenazado a Rodríguez con consecuencias aún más severas que las que enfrentaba Maduro si no hacía "lo correcto" —es decir, si no cedía a las compañías estadounidenses acceso total a los recursos naturales de Venezuela.
Pero el tono de Rodríguez cambió notablemente entre su primer discurso público tras la captura de Maduro y sus declaraciones posteriores. En su intervención inicial, habló de "dolor" por el "secuestro" de dos héroes que estaban siendo retenidos en Estados Unidos, y de una "agresión militar ilegítima" contra la patria. Sin embargo, en la noche del domingo, antes de su juramentación, suavizó considerablemente su postura. A través de un comunicado, extendió una invitación al gobierno estadounidense para trabajar en conjunto en una agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido, siempre dentro del marco de la legalidad internacional.
El hijo de Maduro, el diputado Nicolás Maduro Guerra, fue quien más claramente articuló la narrativa de resistencia durante la sesión legislativa. Con la voz quebrada, denunció que su familia estaba siendo perseguida por Estados Unidos. "Hoy estamos con un ausente y con una ausente", dijo, refiriéndose a su padre y a Cilia Flores. Luego pronunció una frase que se convirtió en el lema de la jornada: "Si normalizamos el secuestro de un jefe de Estado, ningún país está a salvo". Más adelante, en un gesto de desafío histórico, comparó a su padre con Simón Bolívar, el libertador de América del Sur, mientras que caracterizaba a Estados Unidos con la Doctrina Monroe. "Si ellos son Monroe, nosotros somos Simón Bolívar", sentenció.
Maduro Guerra también pidió unidad nacional en torno a Delcy, aunque sus palabras no podían ocultar las sospechas que rodean su ascenso. Hay quienes en círculos políticos venezolanos creen que Rodríguez utilizó a Maduro como moneda de cambio ante la administración Trump para evitar un cambio de régimen más radical. Esas suspicacias permanecen sin confirmarse, pero flotan sobre la nueva presidencia interina como una pregunta sin respuesta.
Lo que está claro es que Venezuela enfrenta una situación sin precedentes: su líder está siendo juzgado en un tribunal federal de Nueva York, su esposa está detenida, y el poder ha pasado a manos de alguien que el régimen presenta como leal pero cuyas motivaciones reales permanecen opacas. Delcy Rodríguez ha ofrecido cooperación a Trump mientras mantiene gestos simbólicos de resistencia. Es un equilibrio precario, y nadie sabe cuánto tiempo puede sostenerse.
Citações Notáveis
Si normalizamos el secuestro de un jefe de Estado, ningún país está a salvo— Nicolás Maduro Guerra, hijo del expresidente
Extendemos la invitación al Gobierno de los Estados Unidos a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación— Delcy Rodríguez, presidenta interina
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Delcy decidió no usar la banda presidencial en su juramentación?
Era un gesto deliberado. Sin la banda, el mensaje era claro: ella no es la presidenta real, solo la que sostiene el cargo mientras Maduro está ausente. Mantiene la ficción de que él sigue siendo el presidente constitucional.
¿Y por qué saludar específicamente a los embajadores de China, Rusia e Irán?
Porque Trump la había amenazado directamente. Ese saludo fue una respuesta: le estaba diciendo que Venezuela no estaba sola, que tenía aliados. Pero al mismo tiempo, horas antes había ofrecido cooperación a Washington.
Eso suena contradictorio.
Lo es. Delcy está intentando caminar una cuerda floja. Necesita mantener unida la coalición chavista en casa, pero también sabe que Trump tiene poder real sobre ella. El cambio de tono entre sus primeras declaraciones y las posteriores lo dice todo.
¿Crees que ella tuvo algo que ver con la captura de Maduro?
Nadie lo ha probado, pero la pregunta está en el aire. Algunos piensan que lo usó como moneda de cambio para evitar un cambio de régimen completo. Otros creen que simplemente aprovechó una oportunidad. Lo cierto es que su ascenso fue demasiado rápido, demasiado ordenado.
¿Qué significa esto para Venezuela a largo plazo?
Significa incertidumbre. Delcy tiene poder formal, pero su legitimidad es cuestionable. Maduro sigue siendo el símbolo del régimen, pero está en Nueva York enfrentando un juicio. Es un sistema que funciona por ahora, pero está sostenido por hilos muy frágiles.