Solo gana dinero si logra sacar dinero de las multinacionales
En el cruce entre el derecho de la competencia y las finanzas de litigio, el despacho Eskariam ha construido un modelo que convierte el daño colectivo en causa organizada: solo cobra si gana. Fundado por David Fernández tras la apertura legal que supuso la directiva europea de 2017, el bufete representa hoy a miles de ganaderos y hoteles españoles perjudicados por carteles de grandes multinacionales, gestionando reclamaciones que superan los 1.500 millones de euros. Su expansión hacia nuevos sectores revela que, cuando la ley abre una puerta a las víctimas del poder corporativo, siempre aparece alguien dispuesto a cruzarla.
- Miles de ganaderos y hoteles llevan años absorbiendo pérdidas silenciosas causadas por acuerdos ilegales entre multinacionales que controlaban precios y condiciones de mercado a su costa.
- Eskariam ha captado 65 millones de euros en financiación externa —incluyendo 50 millones del fondo estadounidense Victory Park Capital— para sostener litigios de una escala que ningún afectado individual podría costear.
- El caso del cártel de la leche ya agrupa a más de 7.300 explotaciones ganaderas con una reclamación de 1.500 millones, mientras el frente contra Booking suma casi 800 hoteles y apunta a superar los 500 millones en daños.
- La firma avanza sobre nuevos territorios —pañales, fármacos, radiofarma— con varios casos en fase de viabilidad, señal de que el ecosistema de litigios de competencia en España está lejos de alcanzar su techo.
David Fernández fundó Eskariam con una premisa sencilla pero poderosa: no cobrar nada hasta recuperar dinero para quienes fueron perjudicados por carteles empresariales. Ese modelo de honorarios contingentes, activado por la directiva europea de daños por infracciones de competencia que entró en vigor en 2017, le permitió crecer de forma exponencial. Hoy el despacho gestiona reclamaciones por 1.500 millones de euros y ha atraído 65 millones en inversión, incluyendo 50 millones del fondo estadounidense Victory Park Capital. Si los casos prosperan, la comisión podría alcanzar los 300 millones.
El caso más voluminoso es el del cártel de la leche: entre 2000 y 2013, ocho empresas —entre ellas Danone, Nestlé y Pascual— coordinaron precios de compra de leche cruda y volúmenes de adquisición a ganaderos. La CNMC los sancionó en 2019 con más de 80 millones de euros. Eskariam empezó con 800 reclamantes; hoy son más de 7.300 explotaciones ganaderas y la cifra reclamada asciende a 1.500 millones.
El frente contra Booking es doble. Por un lado, la CNMC impuso en 2024 una multa de 413 millones por abuso de posición dominante frente a hoteles españoles —sanción suspendida mientras se resuelve el recurso—. Por otro, el Tribunal de Justicia de la UE limitó en 2024 las cláusulas de paridad que Booking aplicó durante dos décadas, obligando a los hoteles a no ofrecer precios más bajos en otras plataformas. Eskariam aún prepara la demanda en España, con menos de 800 hoteles adheridos y la vista puesta en superar los 2.000, reclamando más de 500 millones.
Mientras tanto, la firma ya explora nuevos horizontes: el cártel de pañales, el caso Citalopram, el caso Modafinilo y el sector de radiofarma están en análisis. Dos casos han superado ya la viabilidad jurídica. El objetivo para 2032 es duplicar los activos en gestión. La maquinaria no se detiene.
David Fernández fundó Eskariam con una idea clara: convertir en negocio la recuperación de dinero para víctimas de carteles empresariales. El despacho no cobra honorarios fijos. Solo gana dinero si logra sacar dinero de las multinacionales sancionadas. Es un modelo de éxito contingente, y en los últimos años ha resultado extraordinariamente lucrativo.
Desde 2017, cuando entró en vigor la directiva europea sobre daños por infracciones de competencia, se abrió un nicho legal sin explotar. Fernández vio la oportunidad y la aprovechó. En poco tiempo, el crecimiento fue exponencial. El despacho ha captado 65 millones de euros de inversores. En 2019 llegó una inyección de cinco millones de Moira Capital. Luego vinieron 60 millones más de fondos especializados en litigios, incluyendo 50 millones de los estadounidenses de Victory Park Capital en abril. Todo ese dinero financia la maquinaria de los grandes casos.
Hoy Eskariam gestiona activos por 1.500 millones de euros en reclamaciones en marcha. Si ganan, la comisión será de 300 millones. El objetivo para 2032 es duplicar ambas cifras. Los dos casos que definen el portafolio actual son el cártel de la leche y Booking.
El cártel de la leche fue un acuerdo entre ocho empresas—Danone, Pascual, Puleva, Nestlé y otras—que entre 2000 y 2013 intercambiaron información sobre precios de compra de leche cruda, volúmenes de compra a ganaderos y excedentes. Coordinaban estrategias para controlar el mercado. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia sancionó el cartel en 2019 con más de 80 millones de euros. Eskariam comenzó a trabajar inmediatamente. Al principio reunieron reclamaciones de 800 ganaderos. Hoy tienen más de 7.300 explotaciones sumadas. La reclamación total es mastodóntica: 1.500 millones de euros. El caso sigue vivo.
Booking presenta dos frentes. El primero es la sanción de 2024 de la CNMC por 413 millones de euros—suspendida temporalmente mientras se resuelve el recurso—por abuso de posición dominante. Desde al menos 2019, Booking impuso condiciones comerciales desiguales a hoteles españoles que usaban su plataforma de intermediación y restringió la competencia de otras agencias de viajes en línea. El segundo frente viene del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que en 2024 limitó las cláusulas de paridad que Booking aplicó de 2004 a 2024. Esas cláusulas obligaban a los hoteles dentro de Booking a no ofrecer precios más bajos en otras plataformas o en sus propios sitios web. Fueron eliminadas, pero la batalla judicial está abierta.
Eskariam lidera la causa junto a otros despachos, aunque aún no ha llevado el caso a los juzgados españoles. Están recopilando afectados y preparando la demanda. Tienen menos de 800 hoteles españoles adheridos como reclamantes y esperan superar los 2.000, con una reclamación superior a 500 millones de euros contra Booking. En estos momentos tocan puertas en la Costa del Sol. Podrían haber novedades a finales de año.
Eskariam ya mira hacia nuevos casos. El boom de reclamaciones por infracciones de competencia es real y crece con las sanciones de la CNMC y de Europa. Fernández menciona que están volcados en varios concursos de administraciones públicas sobre daños en el sector farmacéutico: el cártel de pañales, el caso Citalopram, el caso Modafinilo, el caso Radiofarma. Varios casos más están en análisis, dos han superado la viabilidad jurídica y entran en fase de viabilidad económica. La máquina sigue en movimiento.
Citações Notáveis
Teníamos el despacho y modelo perfecto para acompañar al desarrollo de la directiva de daños en España, de ahí que en muy poco tiempo nuestro crecimiento haya sido exponencial— David Fernández, fundador y CEO de Eskariam
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Cómo es posible que un despacho de abogados gestione 1.500 millones de euros sin cobrar nada hasta ganar?
El riesgo está en el modelo. Eskariam no cobra si pierde. Pero si gana, la comisión es del 20 por ciento. Eso significa que necesita dinero para financiar los casos mientras se resuelven, que pueden tardar años. Por eso los fondos de litigios entran como inversores.
¿Y por qué ahora? ¿Por qué Eskariam crece en este momento y no antes?
Porque la directiva de daños entró en vigor en 2017. Antes, las víctimas de carteles no tenían un marco legal claro para reclamar. Fernández vio que el nicho estaba vacío y se posicionó rápido. Fue timing.
El caso de la leche suena enorme. ¿Cómo pasa de 800 ganaderos a 7.300 explotaciones?
Boca a boca, probablemente. Cuando los primeros ganaderos ven que el despacho está ganando, otros se suman. Eskariam toca puertas. Es un efecto bola de nieve. Y la cifra de 1.500 millones es lo que reclaman en total, no lo que ya ganaron.
¿Booking es diferente?
Sí. Booking es más reciente y tiene dos capas legales. La sanción de la CNMC es una cosa. Pero la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE sobre las cláusulas de paridad es lo que abre la puerta a las reclamaciones privadas. Esas cláusulas fueron abusivas durante 20 años.
¿Qué pasa si Eskariam pierde el caso de Booking?
Pierden 500 millones de euros en reclamaciones potenciales y la comisión que hubiera generado. Por eso están siendo cuidadosos, recopilando afectados, preparando bien. No pueden permitirse un fracaso en un caso de ese tamaño.
¿Esto es sostenible? ¿Puede Eskariam seguir creciendo así?
Depende de que siga habiendo carteles y sanciones. Y parece que sí. Fernández ya está mirando farmacéutica, pañales, otros sectores. El boom de reclamaciones de competencia es real. Mientras haya infracciones, habrá dinero.