A dos días de asumir el poder, el presidente colombiano Abelardo de la Espriella convirtió las primeras horas de su mandato en una declaración de intenciones: seis integrantes de grupos armados ilegales murieron en operaciones coordinadas en Meta y Antioquia, incluyendo al cabecilla del Frente 28 de las disidencias de las Farc. En un país donde la violencia organizada ha definido generaciones enteras, el nuevo gobierno eligió la acción inmediata sobre la diplomacia, trazando desde el inicio una línea clara entre el Estado y quienes lo desafían.
De la Espriella reporta primer golpe contra Farc y Clan del Golfo en ofensiva militar
Seis integrantes de grupos armados ilegales murieron en operaciones militares coordinadas; cuatro presuntos delincuentes fueron detenidos.