Mientras el presidente electo Abelardo de la Espriella continúa tejiendo los hilos de su futuro Gobierno, ha convocado a un filósofo y académico para custodiar el terreno de las ideas: Enrique Serrano López asumirá como asesor presidencial con la misión de traducir los principios de campaña en argumentos culturales duraderos. El nombramiento revela que, para esta administración, la disputa por el sentido —la familia, los valores, la identidad nacional— es tan estratégica como cualquier política pública. En la historia de los gobiernos, pocas decisiones son tan reveladoras de un proyecto políti