En la Universidad Santiago de Cali, la toma de posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia dejó de ser un ritual institucional para convertirse en una declaración geopolítica. Rodeado de Milei, Kast y Noboa, el nuevo mandatario anunció el fin de lo que llamó la 'ideologización' del gobierno anterior y el inicio de una reorientación radical hacia alianzas conservadoras, incluyendo el restablecimiento de lazos con Israel y la apertura de una embajada en Jerusalén. Colombia elige bando, y esa elección redefine su lugar en el mapa continental.