En una Colombia marcada por la violencia persistente y la transición política, Abelardo de la Espriella asume la presidencia en Cali —rompiendo décadas de tradición bogotana— ante la mirada de treinta naciones y bajo la sombra de media tonelada de explosivos descubiertos días antes. La ceremonia no es solo un cambio de mando: es el primer acto de un país que intenta redefinirse después de cuatro años de reformas inconclusas y de grupos armados que han crecido en las sombras. La historia observa si este nuevo capítulo logrará lo que el anterior no pudo.
De la Espriella asume presidencia de Colombia en ceremonia blindada por amenazas de violencia
No hay reportes de víctimas directas, pero la amenaza de ataques armados pone en riesgo a miles de asistentes a la ceremonia presidencial.