En los llanos del Meta, donde el Estado y el crimen se disputan el territorio desde hace décadas, el Ejército colombiano ejecutó una operación que devolvió la libertad a un hombre tras once meses de cautiverio y arrancó a una menor de las filas de un grupo armado. El presidente De La Espriella convirtió el hecho en una declaración de principios: su gobierno no negociará el orden público ni ofrecerá tregua a quienes lo desafíen, y dirigió una advertencia personal y sin rodeos al cabecilla conocido como Mordisco. En la historia larga de Colombia con la violencia armada, este momento representa t
De La Espriella advierte a Mordisco: "Tiene los días contados, voy por ti"
Un hombre fue liberado tras más de 11 meses de secuestro y una menor fue recuperada de las filas del grupo armado.