Cuando dos activistas colombianas regresaron al país tras ser detenidas por Israel en una misión humanitaria a Gaza, el Estado las recibió con honores y protección inmediata. Pero la rapidez con que la Unidad Nacional de Protección les asignó esquemas de seguridad —sin estudios de riesgo documentados— ha abierto una pregunta más antigua y más incómoda: ¿quién decide quién merece ser protegido, y con qué criterios? En un país donde cientos de líderes sociales esperan medidas de seguridad que no llegan, la velocidad del gesto institucional revela tanto como lo que oculta.
Cuestionan asignación de esquemas de la UNP a activistas detenidas por Israel
Las activistas fueron detenidas por autoridades israelíes durante una misión humanitaria a Gaza, enfrentando riesgos de seguridad que justificaron la asignación de esquemas de protección.