Con el mayor rigor continúa la indagación para informar a los familiares
Cuando la tierra se partió bajo Venezuela el 24 de junio, entre los escombros quedaron atrapadas vidas cubanas: médicos, maestros, familias que habían echado raíces lejos de la isla. Cuba respondió como responden los pueblos que reconocen a los suyos en el desastre ajeno —con brigadas, perros entrenados, antropólogos forenses y médicos en guardia permanente— mientras los nombres de los muertos comenzaban, uno a uno, a confirmar lo que la incertidumbre había anunciado primero.
- Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela el 24 de junio, dejando a miles de cubanos residentes en zona de catástrofe y a sus familias en la isla sin noticias ciertas.
- Al menos 30 ciudadanos cubanos han sido confirmados muertos, entre ellos una adolescente de 15 años, su prima y una familia entera de Pinar del Río, con varios desaparecidos aún bajo los escombros.
- Cuba desplegó dos brigadas de rescate con perros especializados y un equipo forense encabezado por el antropólogo Yoel Monzón, integrándose a más de 2.000 voluntarios de 27 países ya presentes en el terreno.
- El personal médico cubano opera las 24 horas en Centros de Diagnóstico Integral y hospitales de campaña en La Guaira y Caracas, atendiendo fracturas, politraumatismos y crisis de ansiedad.
- Las autoridades cubanas trabajan con contrapartes venezolanas para verificar la situación de entre 11.000 y 14.000 connacionales residentes fijos en el país, priorizando informar a los familiares antes de hacer públicas las cifras.
El 24 de junio, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela y encontraron entre sus escombros a miles de cubanos: médicos en misión, maestros, técnicos, familias que llevaban años viviendo allí. La zona más golpeada fue La Guaira, donde se concentró la mayoría de las víctimas cubanas confirmadas.
La incertidumbre llegó antes que los nombres. Distintos medios hablaban de una treintena de fallecidos, pero la confirmación oficial tardó días. El 28 de junio, la cancillería cubana comenzó a revelar identidades: Lupercio Adrián D'Pérez y Pando fue el primero. Luego, Vanessa Martínez, de 15 años, y su prima. Su hermano Dayan seguía desaparecido. Una familia completa de Pinar del Río —seis personas— también había perecido según reportes de allegados en redes sociales.
Cuba actuó con rapidez. Envió dos brigadas de rescate acompañadas de perros labradores entrenados —Tito, Eva y Choco— que se sumaron a más de 2.000 voluntarios de 27 países. El antropólogo forense Yoel Monzón, con experiencia en el CICR y en la identificación de víctimas del incendio de Matanzas en 2022, viajó para ayudar a identificar cuerpos. El presidente venezolano de la Asamblea Nacional agradeció la presencia cubana; Díaz-Canel destacó que los médicos de la isla se sumaron a la atención desde el primer minuto.
La presencia cubana en Venezuela era extensa: decenas de miles habían llegado en años anteriores como parte de acuerdos de cooperación, aunque esa cifra se redujo tras la salida de Maduro en enero. Entre 11.000 y 14.000 cubanos residían de forma fija en el país. Mientras los rescatistas cavaban entre los escombros y el personal médico atendía fracturas, politraumatismos y crisis de ansiedad en hospitales de campaña, las autoridades cubanas monitoreaban a cada connacional, esperando confirmaciones y buscando, con el mayor rigor posible, los nombres que aún faltaban.
El 24 de junio, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela con una fuerza que dejó a Cuba en estado de conmoción. Entre los escombros y las ruinas de La Guaira y otras ciudades venezolanas se encontraban miles de ciudadanos cubanos: médicos, maestros, entrenadores deportivos, técnicos de seguridad. Algunos llevaban años allí cumpliendo misiones oficiales. Otros se habían quedado, habían emigrado, habían echado raíces. Ahora, mientras las autoridades cubanas trabajaban para confirmar cifras exactas, comenzaban a llegar los primeros nombres de los muertos.
La incertidumbre fue el primer reportero. Diferentes medios hablaban de una treintena de cubanos fallecidos, pero sin confirmación oficial. El 28 de junio, Ana Teresita González, directora general de Asuntos Consulares de la cancillería cubana, confirmó el primer nombre: Lupercio Adrián D'Pérez y Pando. Luego vinieron otros. Una adolescente de 15 años llamada Vanessa Martínez y su prima. Su hermano Dayan seguía desaparecido bajo los escombros. Una familia entera de Pinar del Río —Yadina de la Caridad Yáñez Linares, su esposo, su hijo, su madre y sus suegros— también había perecido, según reportes de familiares en redes sociales. La mayoría de las víctimas confirmadas de manera independiente se concentraban en La Guaira, la zona más devastada por el doble sismo.
Cuba respondió con rapidez. Dos brigadas de rescatistas fueron enviadas a Venezuela, acompañadas de perros especializados en localizar cuerpos bajo los escombros: Tito, Eva y Choco, todos labradores entrenados para esta tarea. Se sumaron a más de dos mil voluntarios de 27 países que ya trabajaban en el terreno. El antropólogo forense Yoel Monzón, de Matanzas, viajó como parte de un equipo multinacional para identificar a las víctimas. Monzón traía experiencia del Comité Internacional de la Cruz Roja y de la Asociación Latinoamericana de Antropología Forense, además de haber participado en la identificación de víctimas del incendio de la Base de Supertanqueros de Matanzas en agosto de 2022.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, recibió a los cubanos con agradecimiento. "A todos los hemos recibido con los brazos abiertos, sin hacer ningún tipo de distinción", declaró. El presidente cubano Miguel Díaz-Canel escribió que los médicos de la isla "desde el primer minuto se han sumado en la atención a los heridos". Las autoridades cubanas aseguraron que todo el personal oficial de salud estaba fuera de peligro y que no había bajas dentro de sus brigadas.
La presencia médica cubana en Venezuela era sustancial. Se estimaba que unos 30 mil cubanos habían llegado al país en años anteriores: médicos, personal sanitario, entrenadores deportivos, asesores técnicos, equipos de consultoría y seguridad. Esa cifra se había reducido tras la extracción del presidente Nicolás Maduro por fuerzas militares estadounidenses en enero pasado. Pero miles seguían allí. Ahora, tras los terremotos, el personal médico cubano se movilizó hacia las zonas de mayor impacto, prestando servicios de emergencia las 24 horas en Centros de Diagnóstico Integral, especialmente en La Guaira y en parroquias de Caracas, así como en hospitales de campaña. Atendían politraumatismos, fracturas, crisis de ansiedad, descompensaciones de enfermedades crónicas.
Las autoridades cubanas continuaban trabajando con sus contrapartes venezolanas, con la asociación de cubanos en el país y con otras organizaciones para confirmar la situación exacta de los connacionales. El 29 de junio, González escribió en X que el padre de Vanessa Martínez había informado su fallecimiento y que "con el mayor rigor y tratando de asegurar la mayor precisión, continúa la indagación para informar, prioritariamente, a los familiares". Entre 11 mil y 14 mil ciudadanos cubanos residían de manera fija en Venezuela, según datos del Instituto Nacional de Estadística venezolano y bases de datos de migración global. Ahora, mientras los rescatistas cavaban entre los escombros y los médicos atendían a los heridos, Cuba monitoreaba a cada uno de ellos, esperando confirmaciones, buscando nombres, tratando de traer a casa a los que pudiera.
Citações Notáveis
Desde el primer minuto se han sumado en la atención a los heridos. Seguimos acompañando a todos los cubanos allí, a sus familiares y a la querida Venezuela— Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba
A todos los hemos recibido con agradecimiento y con los brazos abiertos, sin hacer ningún tipo de distinción— Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Cuba envía rescatistas si ya hay voluntarios de 27 países trabajando en el terreno?
Porque hay once mil ciudadanos cubanos viviendo en Venezuela. No son extranjeros. Son connacionales. Cuando tu gente está en peligro, no esperas a que otros resuelvan el problema.
¿Cuál es la cifra real de muertos cubanos?
Nadie lo sabe con certeza todavía. Los medios hablan de una treintena. Las autoridades cubanas han confirmado oficialmente solo algunos nombres. El resto está en redes sociales, en reportes de familiares. Es el caos de los primeros días después de un desastre.
¿Qué hace un antropólogo forense en una situación como esta?
Identifica cuerpos. Cuando hay decenas de muertos bajo los escombros, no siempre es obvio quién es quién. Monzón tiene experiencia. Ha hecho esto antes.
¿Cuántos cubanos vivían en Venezuela antes del terremoto?
Se estimaba entre treinta mil en las misiones oficiales y once mil a catorce mil residentes permanentes. Eso son casi cincuenta mil personas con vínculos a Cuba. Ahora muchos están heridos, desaparecidos o muertos.
¿Qué significa que las autoridades cubanas aseguren que el personal oficial está fuera de peligro?
Significa que los médicos y técnicos que Cuba envió como parte de acuerdos oficiales con Venezuela no sufrieron bajas. Pero la comunidad cubana residente, la que se quedó, la que emigró, esa sí fue golpeada.
¿Por qué La Guaira fue tan devastada?
Fue donde los terremotos golpearon con más fuerza. Es la zona portuaria de Caracas. Densamente poblada. Cuando un sismo de esa magnitud golpea un lugar así, el daño es catastrófico.