En el cruce entre la geopolítica y la economía cotidiana, dos grandes cadenas hoteleras españolas —Meliá e Iberostar— han abandonado Cuba bajo el peso de las sanciones estadounidenses, dejando tras de sí empleos perdidos y una economía insular aún más contraída. Lo que se presenta como presión política desde Washington se traduce, en la isla, en restricciones concretas al acceso de energía, alimentos y financiamiento. Expertos en derechos humanos de la ONU advierten que este tipo de coerción económica, invisible pero sistemática, puede infligir un daño civil tan profundo como el de un conflict
Cuba podría ser una "Gaza silenciosa" tras las sanciones de EE.UU.
Las sanciones generan dificultades económicas y de acceso a recursos básicos para la población cubana, con potencial impacto humanitario según expertos de la ONU.