En la Plaza de la Revolución de Pinar del Río, cinco mil jóvenes cubanos se congregaron para conmemorar el 73 aniversario del asalto al Moncada, pero el acto trascendió la memoria para convertirse en una declaración de responsabilidad generacional. Díaz-Canel los nombró 'jóvenes del Centenario de Fidel', invocando una continuidad histórica que exige protagonismo, no contemplación. En tiempos de profunda tensión nacional, la pregunta sobre quién construye el futuro encontró, al menos en esa plaza, una respuesta colectiva y deliberada.