En un giro que reescribe décadas de dogma revolucionario, Cuba ha abierto gasolineras, farmacias, puertos y energías renovables a la inversión privada mediante 176 medidas aprobadas por su Parlamento. El movimiento ocurre bajo el peso de una crisis económica severa, agravada por el embargo estadounidense y sanciones recientes de la administración Trump. Es la señal más clara hasta ahora de que La Habana busca en el mercado lo que la planificación centralizada ya no puede ofrecer a su pueblo.
Cuba abre sectores clave a la economía privada tras aprobación parlamentaria de 176 medidas
La crisis económica ha generado apagones generalizados y escasez de alimentos, combustible, agua potable y medicinas en la población cubana.