En un momento de presión histórica, Cuba ha abierto al capital privado sectores que durante décadas fueron dominio exclusivo del Estado socialista: gasolineras, farmacias, puertos, energías renovables y operaciones mineras forman parte de un paquete de 176 medidas aprobadas por el Parlamento. Este giro no surge de la prosperidad, sino del agotamiento: apagones, escasez y un bloqueo económico endurecido por Washington empujan a La Habana a reescribir, con cautela y contradicción, el contrato entre el Estado y el mercado. La historia observa si esta apertura aliviará el sufrimiento cotidiano de
Cuba abre gasolineras, farmacias y puertos al sector privado en giro histórico
La crisis económica ha generado apagones generalizados y escasez de alimentos, combustible, agua potable y medicinas para la población cubana.