Cuba recurre a carbón y paneles solares ante colapso de su red eléctrica

Millones de cubanos enfrentan apagones recurrentes que paralizan actividades productivas y agravan la precariedad cotidiana, afectando especialmente a instituciones como hogares para ancianos que dependen de electricidad para preparar alimentos.
Ya todos sabemos lo que viene. No hay combustible, así que hay que buscar otras opciones
Una habanera explica por qué compra carbón vegetal mientras se prepara para apagones cada vez más prolongados.

El carbón vegetal se convirtió en la opción más accesible para cocinar, con precios que representan la mitad del salario promedio cubano. La instalación de paneles solares se disparó desde 2024, con empresas privadas trabajando sin descanso para atender la demanda desesperada de hogares e instituciones.

  • Una bolsa de carbón cuesta 2.600 pesos cubanos (USD 5,25), aproximadamente la mitad del salario promedio
  • La economía cubana contrajo 5% en 2025, acumulando tres años consecutivos de caída
  • La generación eléctrica disminuyó 13,7% interanual, afectada por termoeléctricas con tecnología soviética de los años 60 y 70
  • Un hogar para ancianos en Guanabacoa instaló 12 paneles solares con 7.000 dólares en donaciones para alimentar a 80 personas
  • Nicolás Maduro fue capturado el 3 de enero durante una operación militar estadounidense, comprometiendo el suministro de petróleo desde Venezuela

Ante apagones prolongados y escasez de combustible, los habaneros recurren a carbón vegetal y paneles solares como alternativas para cocinar y generar electricidad, reflejando el colapso de la infraestructura energética cubana.

En las calles de La Habana, la realidad de la crisis energética se manifiesta en formas cada vez más visibles. A lo largo de las carreteras que rodean la capital, vendedores de carbón vegetal y braseros improvisados con materiales reciclados se multiplican día tras día. Niurbis Lamothe, una mujer de 53 años, adquirió recientemente una cocina artesanal de carbón. "Ya todos sabemos lo que viene. No hay combustible, así que hay que buscar otras opciones", explicó mientras cargaba su compra. Lo que antes era un combustible destinado principalmente a restaurantes se ha convertido en la solución doméstica más accesible para millones de familias que enfrentan apagones cada vez más prolongados.

El precio de una bolsa de carbón ronda los 2.600 pesos cubanos, equivalente a aproximadamente 5,25 dólares estadounidenses, lo que representa casi la mitad del salario promedio en la isla. Para una madre joven que carga sacos en su motocicleta eléctrica, la ecuación es simple: "Con esto al menos puedo cocinar todos los días". Yurisnel Agosto, comerciante que vende carbón, ha presenciado un cambio dramático en la demanda durante las últimas semanas. Antes, sus clientes eran principalmente establecimientos de comida. Ahora, familias enteras llegan para adquirir tres o cuatro sacos, preparándose para los momentos en que la red eléctrica falla, algo que ocurre con frecuencia creciente.

Quienes tienen mayores recursos económicos han optado por una alternativa diferente: los paneles solares. Desde que el gobierno facilitó la importación de estos sistemas en 2024, empresas privadas dedicadas a su instalación han experimentado una demanda sin precedentes. Reinier Hernández, propietario de una de estas empresas, describe la situación con una palabra: desesperación. Su equipo de veinte empleados trabaja sin descanso para cumplir con los pedidos que llegan constantemente. En barrios como Guanabacoa, brigadas de obreros instalan paneles en techos de viviendas y centros comunitarios. En un hogar para ancianos administrado por la Iglesia católica, doce paneles fueron colocados gracias a una recaudación de 7.000 dólares en donaciones. La hermana Gertrudis Abreu, responsable del comedor social que alimenta a ochenta personas diarias, fue clara sobre la necesidad: "Sin electricidad no teníamos otra forma".

Esta búsqueda desesperada de soluciones refleja un colapso más profundo en la economía cubana. El Centro de Estudios de la Economía Cubana reporta una contracción del 5% durante 2025, continuando una tendencia que ya suma tres años consecutivos de caída económica. Desde 2020, la contracción acumulada supera el 15%, un patrón que los analistas describen como resultado de un "modelo económico agotado". El régimen cubano no ha publicado cifras oficiales definitivas para 2025, aunque el líder Miguel Díaz-Canel reconoció recientemente una caída del 4% en los primeros tres trimestres del año, revelando una falta de transparencia incluso en datos provenientes de instituciones estatales.

La crisis energética es identificada como el factor central que arrastra al resto de los sectores económicos. La generación eléctrica disminuyó un 13,7% en comparación con el año anterior, afectada principalmente por el envejecimiento de las termoeléctricas, muchas de ellas construidas con tecnología soviética durante los años sesenta y setenta. El Sistema Eléctrico Nacional es calificado de "crítico", marcado por apagones recurrentes que paralizan la actividad productiva y agravan la precariedad cotidiana de los cubanos.

La situación actual evoca recuerdos del "período especial" que siguió al colapso de la Unión Soviética en 1991, cuando Cuba perdió su principal sostén económico. Desde el año 2000, Venezuela bajo Hugo Chávez se convirtió en el principal proveedor de petróleo para la isla. Sin embargo, la captura del ex dictador Nicolás Maduro el 3 de enero durante una operación militar estadounidense encendió las alarmas en un país que ya enfrentaba dificultades para cubrir la mitad de sus necesidades eléctricas. Con esa fuente de suministro comprometida, la búsqueda de alternativas se ha vuelto no solo una opción sino una necesidad de supervivencia cotidiana para millones de cubanos que ahora cocinan con carbón y esperan que los paneles solares en sus techos puedan mantener encendidas las luces cuando caiga la noche.

La gente está desesperada por resolver
— Reinier Hernández, dueño de empresa privada de instalación solar
Sin electricidad no teníamos otra forma
— Hermana Gertrudis Abreu, responsable del comedor social en hogar para ancianos
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué el carbón se convirtió tan rápidamente en la solución principal si es tan caro en relación al salario?

Model

Porque es lo único que no requiere electricidad ni dinero en dólares. Un generador cuesta miles. Una batería también. El carbón se compra con pesos, se usa inmediatamente, y resuelve el problema más urgente: cocinar.

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¿Qué significa que el gobierno "facilitó" la importación de paneles solares en 2024?

Model

Significa que antes estaban prohibidos o severamente restringidos. Cuando el régimen los permitió, fue una señal de que habían aceptado que la red no se recuperaría. Los paneles solares son una admisión de fracaso.

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¿Por qué una iglesia necesitaba recaudar 7.000 dólares para instalar paneles en un hogar de ancianos?

Model

Porque el Estado no lo hace. Ochenta personas dependen de que alguien cocine para ellas. Sin electricidad, no hay comida. La iglesia tuvo que recolectar dinero de donantes porque el gobierno no tiene recursos, o no los prioriza.

Inventor

¿Qué significa que la economía tenga un "modelo económico agotado"?

Model

Que no hay reformas cosméticas que lo salven. No es una crisis temporal. Es estructural. El sistema no genera lo que consume, no produce lo que necesita, y no tiene cómo financiarse.

Inventor

¿Por qué la captura de Maduro importa tanto para Cuba?

Model

Porque Venezuela era el cordón umbilical. Sin ese petróleo, Cuba no puede generar electricidad. Y sin electricidad, nada funciona. Es una dependencia que se volvió fatal cuando se cortó.

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¿Qué pasa cuando los paneles solares no son suficientes?

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Entonces vuelves al carbón. O simplemente aceptas vivir sin luz después del atardecer. Eso es lo que está pasando ahora.

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