Trescientos setenta y nueve investigadores perderán sus becas este año
Argentina perdió casi 8 puestos de trabajo científico diarios desde diciembre de 2023, reduciendo inversión en ciencia de 0,17% a 0,14% del PBI. Centenares de investigadores quedaron sin cobertura médica tras la baja de obra social, recibiendo solo 90 mil pesos como compensación insuficiente.
- 379 becas posdoctorales sin renovación confirmada en 2026
- Casi 8 empleos científicos perdidos diariamente desde diciembre de 2023
- Inversión en ciencia cayó de 0,17% a 0,14% del PBI
- 585 cargos de 2022 y 400 de 2023 sin efectivizar
- Cientos de investigadores perdieron cobertura médica, recibiendo 90 mil pesos como compensación
El Conicet enfrenta una crisis sin precedentes con la inminente baja de 379 contratos de investigadores y la pérdida de cobertura médica. La comunidad científica denuncia un 'cientificidio' y convoca a marcha de protesta para el 1 de julio.
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas enfrenta un colapso sin precedentes. Trescientos setenta y nueve investigadores perderán sus becas posdoctorales este año, según denuncias que circulan en la comunidad científica argentina. No se trata de una reducción presupuestaria más en la larga historia de desfinanciamiento del organismo. Los investigadores que documentan la crisis la llaman por su nombre: cientificidio.
Desde diciembre de 2023, el sistema científico argentino ha perdido casi ocho empleos por día. La inversión estatal en ciencia y tecnología se contrajo de 0,17% del producto bruto interno a 0,14%, un retroceso que devuelve al país a niveles de 2002, cuando Argentina atravesaba su peor crisis económica. Pero esta vez el daño es más profundo. El desmantelamiento de la Agencia I+D+i, que financiaba proyectos de investigación, y la eliminación de los Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica dejaron sin recursos a los laboratorios. Los investigadores no pueden pagar insumos, equipamiento, servicios básicos. El trabajo científico se detiene no por falta de ideas sino por falta de dinero.
La crisis alcanza directamente al Centro Científico Tecnológico Conicet Mendoza y a cientos de becarios en todo el país. Muchos de ellos perdieron cobertura médica cuando la obra social Unión Personal fue desafectada. En algunas regiones, esa cobertura lleva suspendida dos años. El Directorio del Conicet ofreció una solución que los investigadores consideran insuficiente: noventa mil pesos para que cada persona gestione su propia cobertura médica. Ese monto no alcanza para quienes tienen enfermedades preexistentes o familiares a cargo. La obra social no era solo un beneficio administrativo; era un sistema de protección solidario, un derecho laboral. Su pérdida deja al personal del Conicet en lo que los denunciantes describen como una situación humanitariamente crítica.
Los problemas se multiplican. El organismo adeuda la efectivización de quinientos ochenta y cinco cargos del concurso para Investigador Científico y Tecnológico de 2022. Otros cuatrocientos cargos concursados en 2023 tampoco fueron formalizados. Mientras tanto, los resultados de la convocatoria Cicyt 2025 permanecen sin evaluar ni comunicar. Los trescientos setenta y nueve becarios que finalizan sus becas posdoctorales este año presentaron solicitudes para prorrogas en esa misma convocatoria, esperando continuar sus investigaciones. No saben si serán aprobadas.
La comunidad científica convocó a una marcha de protesta para el 1 de julio. Sus demandas son concretas: una resolución urgente de la crisis de cobertura médica; la inmediata efectivización de los cargos concursados en 2022, 2023 y en la convocatoria de Personal de Apoyo a la Investigación; la evaluación y comunicación de resultados de Cicyt 2025; y el otorgamiento de prórrogas a las trescientos setenta y nueve becas que vencen este año. No piden privilegios. Piden que se honren los concursos realizados, que se respeten los derechos laborales básicos, que se permita que la investigación continúe. El futuro del sistema científico argentino depende de lo que suceda en las próximas semanas.
Citas Notables
Se trata de un 'cientificidio', no de un simple desfinanciamiento— Comunidad científica denunciante
El personal de Conicet queda en una situación humanitariamente crítica— Agrupamiento de investigadores
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué hablan de 'cientificidio' y no simplemente de recortes presupuestarios?
Porque los recortes anteriores fueron dolorosos pero el sistema sobrevivió. Esto es diferente. Están desmantelando las agencias que financian la investigación, no renovando becas, dejando sin cobertura médica a cientos de personas. Es un desmantelamiento sistemático, no una crisis coyuntural.
¿Qué significa que la inversión cayó de 0,17% a 0,14% del PBI? ¿Es mucho?
Es volver a 2002, el año de la peor crisis económica argentina. Pero entonces el país estaba quebrado. Ahora simplemente decidieron invertir menos en ciencia. Y eso tiene consecuencias: casi ocho empleos científicos perdidos cada día desde hace más de dos años.
¿Quiénes son los más afectados?
Los becarios doctorales y posdoctorales. Son investigadores jóvenes, en formación, que dependen de esas becas. Muchos tienen familias, enfermedades crónicas. Noventa mil pesos no alcanza para un seguro médico privado. Es una cifra que suena a algo, pero en realidad es nada.
¿Y los cargos que no se efectivizaron? ¿Eso es dinero que se ahorró?
No. Esos cargos fueron concursados, ganados. Las personas hicieron el trabajo, pasaron las evaluaciones. El Conicet simplemente no formalizó los contratos. Es una deuda institucional. Quinientos ochenta y cinco personas de 2022, cuatrocientos de 2023.
¿Qué pasa si no se resuelve antes del 1 de julio?
Trescientos setenta y nueve investigadores pierden sus becas. Algunos se irán del país. Otros abandonarán la ciencia. Los proyectos que estaban en marcha se paralizan. Argentina pierde capacidad científica que tardó décadas en construir.