Queda mucho más por hacer en función de lograr una mayor visibilidad
En los salones del Museo Nacional de Arte de La Paz, una celebración largamente postergada encontró por fin su lugar en el calendario oficial de Bolivia: el Día Nacional de la Saya Afroboliviana. Lo que el año anterior fue silenciado por un levantamiento militar pudo concretarse este 29 de junio, fecha que honra el nacimiento de Pedro Andaverez, héroe y promotor de una cultura que durante décadas habitó los márgenes del reconocimiento público. El Consulado de Ghana en Bolivia, con el cónsul Marcelo Laquis como artífice, ha convertido la visibilidad de la herencia afrodescendiente en una misión diplomática y humana, recordándonos que preservar la memoria de un pueblo es también un acto de justicia.
- Una conmemoración cancelada el año anterior por un golpe militar finalmente se realizó, cargando con el peso de lo que pudo perderse y la urgencia de lo que aún falta reconocer.
- La cultura afroboliviana lleva décadas en los márgenes de la vida pública nacional, y su visibilización enfrenta la resistencia silenciosa de la amnesia histórica y la falta de instituciones comprometidas.
- El Consulado de Ghana responde con una estrategia múltiple: un libro de historia, dos exposiciones de arte, un laboratorio de medicina tradicional en Tocaña y la restauración de una capilla en Mururata dedicada a San Benito.
- La artista Sharon Pérez lleva su obra más allá de lo afroboliviano para dialogar directamente con símbolos africanos ancestrales, abriendo un puente cultural entre Ghana y los Yungas bolivianos.
- El cónsul Laquis advierte que la responsabilidad no puede recaer en una sola oficina consular, y convoca a instituciones públicas y privadas a sumarse antes de que el impulso se diluya.
El pasado lunes, el Museo Nacional de Arte de La Paz fue escenario de un hito inédito: la primera celebración oficial del Día Nacional de la Saya Afroboliviana. Autoridades, diplomáticos y figuras del mundo cultural se reunieron para conmemorar el nacimiento de Pedro Andaverez, héroe nacional cuya figura quedó consagrada por la Ley 1559 de 2024 en la fecha del 29 de junio. El año anterior, el intento había sido frustrado por un levantamiento militar en la Plaza Murillo; esta vez, el proyecto pudo concretarse.
El Consulado de Ghana en Bolivia, bajo la conducción del cónsul honorario Marcelo Laquis, ha asumido un rol protagónico en este proceso de visibilización. La oficina patrocinó la publicación de un libro del historiador Fernando Cajías sobre la cultura afroboliviana en el siglo XX, distribuido entre los asistentes al evento. También respalda la exposición La Máscara nos Mira, de la artista Sharon Pérez, abierta en el Patio de Cristal del museo hasta el 27 de julio, que confronta la amnesia histórica sobre los aportes afrodescendientes. En paralelo, otra muestra de Pérez —Sankofa (Volver a aprender)— se exhibe en el Museo Tambo Quirquincho hasta agosto, y representa un giro significativo en su trayectoria: por primera vez trabaja con símbolos adinkra del pueblo Akán de Ghana, tendiendo un puente entre África y los Yungas bolivianos.
Más allá del arte, el Consulado impulsa proyectos comunitarios concretos. En Tocaña, un laboratorio de medicina tradicional está próximo a inaugurarse para certificar y comercializar productos medicinales locales. En Mururata, se financia la restauración de una antigua capilla dedicada a San Benito, el único templo del país consagrado a este santo africano, con apertura prevista para septiembre.
Laquis reconoció que el camino es largo y convocó a otras instituciones a asumir parte de esta responsabilidad. La celebración de esta semana no es un cierre, sino el primer paso de lo que podría convertirse en un espacio anual de memoria y reconocimiento para la comunidad afroboliviana.
En el Museo Nacional de Arte de La Paz, el lunes pasado, se llevó a cabo por primera vez una celebración oficial del Día Nacional de la Saya Afroboliviana. El evento reunió a autoridades gubernamentales, diplomáticos acreditados y personalidades del mundo del arte y la cultura, marcando un hito que el cónsul honorario de Ghana en Bolivia, Marcelo Laquis, describió como profundamente satisfactorio.
La conmemoración había sido intentada el año anterior en la misma fecha, pero un levantamiento militar en la Plaza Murillo —el corazón político del país— obligó a cancelarla. Este año, con la revuelta superada, el proyecto pudo concretarse. La fecha elegida, 29 de junio, honra el nacimiento en 1906 de Pedro Andaverez, héroe nacional de Bolivia y promotor cultural afroboliviano. La Ley 1559 de 2024 estableció oficialmente este día de conmemoración, dándole estatus institucional a una celebración que durante décadas había permanecido en los márgenes de la vida pública nacional.
El Consulado de Ghana ha asumido un papel activo en esta visibilización. Laquis explicó que impulsar los aportes de los afrobolivianos, los afrodescendientes y la diáspora africana figura entre los pilares fundamentales de su gestión consular. Para respaldar esta misión, la oficina patrocinó la publicación de un libro del historiador Fernando Cajías titulado El Proceso de Visibilización de la Cultura Afroboliviana en las Últimas Décadas del Siglo XX, que fue entregado a los asistentes al evento del museo.
Paralelamente, el Consulado ha apoyado la exposición de Sharon Pérez, una de las artistas plásticas más reconocidas de Bolivia dedicada a la temática afroboliviana. Su muestra La Máscara nos Mira, inaugurada el 25 de junio en el Patio de Cristal del Museo Nacional de Arte, permanecerá abierta al público hasta el 27 de julio. La obra de Pérez confronta directamente la amnesia histórica y las distorsiones en torno a los aportes culturales de los afrodescendientes bolivianos. Simultáneamente, otra exposición suya, Sankofa (Volver a aprender), se exhibe en el Museo Tambo Quirquincho hasta agosto. Esta última marca un giro en la trayectoria de diez años de Pérez: por primera vez aborda símbolos puramente africanos, específicamente los adinkra del pueblo Akán de Ghana, enriqueciendo el diálogo entre la herencia africana y la identidad afroboliviana.
Más allá de las iniciativas culturales, el Consulado está desarrollando proyectos de alcance comunitario. Laquis anunció que un laboratorio de medicina tradicional en la ciudad de Tocaña está próximo a inaugurarse, con el objetivo de realizar controles de calidad de productos medicinales tradicionales y facilitar su comercialización. Se espera que esté operativo antes de fin de mes. Además, el Consulado está financiando la restauración de una pequeña capilla en Mururata, en la región de los Yungas, cuya particularidad es albergar la única iglesia del país dedicada a San Benito, un santo africano. La estructura, descrita como antigua y actualmente en ruinas, debe estar lista para septiembre.
Al reflexionar sobre estos avances, Laquis reconoció que queda mucho camino por recorrer en la tarea de visibilizar la cultura afroboliviana y los aportes de la diáspora africana. Hizo un llamado a otras instituciones públicas y privadas para que se sumen a estos esfuerzos, sugiriendo que la responsabilidad de preservar y celebrar esta herencia no puede recaer únicamente en una oficina consular. El evento de esta semana, entonces, no representa un cierre sino un punto de partida: la primera conmemoración oficial de un día que, si prospera, podría convertirse en un espacio anual de reflexión sobre la historia y los aportes de los afrobolivianos.
Citações Notáveis
Esperamos que de ahora en adelante cada año celebremos este acontecimiento que honra al afroboliviano Héroe Nacional de Bolivia y promotor cultural Pedro Andaverez— Marcelo Laquis, cónsul honorario de Ghana en Bolivia
Pensamos que queda mucho más por hacer en función de lograr una mayor visibilidad de la cultura afroboliviana, y esperamos que otras instituciones se unan a este esfuerzo— Marcelo Laquis
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué fue tan importante que el Consulado de Ghana tomara la iniciativa en esto, en lugar de una institución boliviana?
Porque Ghana tiene una conexión histórica directa con la diáspora africana. El Consulado no solo representa a un país, sino a una memoria compartida. Cuando un diplomático ghanés patrocina la visibilidad de los afrobolivianos, está diciendo que esa historia importa en el contexto global de la herencia africana.
¿Qué significa que Sharon Pérez haya esperado diez años para abordar símbolos puramente africanos?
Sugiere que la artista necesitaba primero establecer su voz en la afrobolivianidad, enraizarse en lo local. Ahora, con esa base sólida, puede dialogar directamente con símbolos adinkra ghaneses sin que parezca una apropiación o un desvío. Es un movimiento de madurez creativa.
¿Por qué una iglesia con un santo africano en los Yungas?
Porque San Benito representa un sincretismo histórico real. Esa capilla es un documento vivo de cómo la fe africana se entrelazó con la religión colonial. Restaurarla es reconocer que esa fusión no fue accidental, sino parte de la vida cotidiana de los afrobolivianos.
¿Qué sugiere el llamado de Laquis a otras instituciones?
Que sabe que un consulado solo puede hacer tanto. Está pidiendo que Bolivia misma asuma la responsabilidad de contar su propia historia. Es una invitación a que el Estado y la sociedad civil bolivianos se apropien de esta narrativa.
¿Por qué el laboratorio de medicina tradicional en Tocaña?
Porque la medicina tradicional es conocimiento afroboliviano vivo, no solo historia. Legitimarlo mediante controles de calidad es decir que esos saberes tienen valor económico y científico, no solo cultural. Es visibilidad con consecuencias prácticas.